Introducción a la sanación en el pueblo Asante
La sanación, como tantas otras cosas en común, es un concepto empírico para casi todos los africanos. La enfermedad y la fatalidad, nuestra mala suerte, es algo antinatural para un asante. Lo atribuyen a haber causado algún tipo de acto inapropiado o doloso contra algúna deidad o espíritu y es pués mediante el sacerdote adecuado y en su santuario que se sale de ella. No siempre hay un santuario con el okonfo, sacerdote curandero, mujer u hombre, a mano, pues estos suelen estar en ubicaciones que ya en sí se consideraron con anterioridad lugares especiales.
Ciertamente conocen medios con lo que ante lo que consideraríamos males menores, poner algún tipo de remedio. Si la cosa fuera mas grave o requisiera de algún especialista, sabían y saben donde acudir.
Rattray 1923, nos cuenta:
“De acuerdo con las creencias de los Ashanti, dios, conocido como Onyame, se ha retirado del mundo y ahora no tiene contacto directo con los humanos. Justo debajo de Onyame, hay un gran grupo de dioses menores que interceden entre Onyame y el hombre. Estos dioses, conocidos como abosom, son similares a los humanos ya que tienen como estos, una variedad de intereses y personalidades. Sin embargo, a diferencia de los humanos, los abosom tienen un conocimiento y poder especiales en el ámbito espiritual, donde viven, que les permiten interactuar en el mundo de los vivos”
Rattray ya en 1927 sigue comentando:
“El mediador humano que tiene conexión con el mundo físico es el okomfo, el sanador tradicional Ashanti”
Twumasi 1972, agrega:
“Un okomfo típico vive en o cerca de un santuario dedicado a un obosom particular, o grupo de abosom, varios. Las ceremonias se llevan a cabo regularmente en estos santuarios, donde un okomfo queda poseído por un obosom y por tanto actúa como él respondiendo de su parte a las personas que consultan sobre cómo resolver los problemas a los que se enfrentan”.
Twumasi mismo pero en 1975:
“Tradicionalmente, los ashanti creen que muchos problemas, ya sean espirituales, sociales o físicos, tienen raíces espirituales. Por ejemplo, si una persona ashanti enferma inesperadamente, probablemente no atribuiría la enfermedad a ningún tipo de problema biomédico. Más bien, él o ella probablemente sentirían que la enfermedad tenía una causa espiritual, como una maldición de un pariente o un castigo de los dioses por mala conducta. Debido a esta creencia, los Ashanti a menudo acuden al abosom, en lugar de a un psicólogo o médico, para encontrar soluciones a sus problemas”.

Bannerman Richter 1982, nos dice:
“Al igual que las personas de las religiones occidentales, los Ashanti creen en un dios todopoderoso y omnisciente que creó todas las cosas”.
“Junto con su hogar en el mundo espiritual, el abosom generalmente se asocia con un lugar físico u objeto, como un pueblo o un río, que podría considerarse su vivienda terrenal. Los santuarios a menudo se construyen en lugares cercanos a estas viviendas, para facilitar la forma en que los humanos entren en contacto con el abosom”.
Y el mismos Bannerman Richter en 1985, nos relata:
“Para los Ashanti, incluso los problemas financieros, como la mala suerte en los negocios, a menudo tienen causas espirituales”.
Como vemos no solo en la antigüedad sino que relatos de antropólgos renombrados a finales del siglo XX, confirman que siguen actuando del mismo modo.

Juanjo Andreu
Profesor de Bellas Artes y comisario cientifico de arte tribal africano
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