La música
Música y poder

Abuakua
Los Asante crearon el fontomfrom, un tambor parlante, y también el tambor ceremonial Akan. Con sus sonidos trasmitían mensajes a distancias de más de 300 kilometros, tan rápido como un telégrafo. El dialecto Asante Twi es tonal y es el tono el que realmente crea y perfila el significado.
Los tambores reproducían esos tonos, signos de puntuación y los acentos de una frase de tal manera, que el oído cultivado entendiera la frase claramente.
Los Asante escuchaban y comprendían fácilmente las frases producidas por estos ‘tambores parlantes’. Eran frases estándar que llamaban a reuniones a los jefes, a defenderse cogiendo las armas, advertían del peligro o anunciaban la muerte de figuras importantes. Algunos tambores y o toques se usaban para evocar proverbios o presentaciones ceremoniales.
la ankobia
El Asantehene heredaba su posición de su Reina, su madre, y era asistido en la capital, Kumasi, por un grupo de escogidos hombres que representaban una especie de servicio civil y conocían los entresijos de la diplomacia, el ejército o el comercio con un jefe que ejercía como un primer ministro llamado Gyaasehene. Gentes de la Península Arábiga, Sudán y Európa fueron empleados en el servicio civil del Reino Ashanti, todos ellos nombrados por el Asantehene. En la capital, Kumasi y en otras ciudades Asante, se utilizaba la ankobia, una policía especial del Reino Ashanti.
Actuaban como fuerzas especiales y guardaespaldas del Asantehene, y algunos escogidos como fuentes de la inteligencia del Reino Ashanti, e incluso para desvelar intrigas y prevenir rebeliones. Los inglese calculaban que las posibilidades de reclutamiento de los asante, iban de los 80.000 soldados en periodo de paz y pasaba de 200.000 si se preparaba una guerra, lo que hacia a este ejercito muy superior en número pero sobre todo en preparción al de los Zulús y comparable al mayor si no en sí, el más grande de África, las legiones de Etiopía.
Recordemos que el ejército Ashanti fue descrito como feroz y organizado, cuyo rey:
“podía movilizar 200.000 hombres a la batalla y cuyos guerreros evidentemente no se veían intimidados por rifles Snider ni pistolas de 7 libras”.

Juanjo Andreu
Profesor de Bellas Artes y comisario cientifico de arte tribal africano