Asase Yaa
Asase Yaa es la esposa de Nyame, el creador que habita el cielo y creó el universo, según el relato mítico de Ya Asase también llamada Asase Yaa, Asaase Yaa, Asaase Afua; pronunciado: yah ah say suh, la Tierra, como diosa de la fertilidad, que también aunque con otra acepción se la conoce como Aberewaa o Madre Tierra. Asase Yaa dio a luz a dos hijos, Bea o Bia el mayor y Tano, el menor, que protege a la gente, y es dios de la guerra y del río Tano, su sede. Asase Yaa es también la madre de Anansi, sinónimo de la araña, el embaucador, y madrastra divina de los altos jefes sagrados.
Se la considera muy poderosa a pesar de no contar con templos adscritos a su advocación, aunque es por ser la Madre Tierra y ser por tanto el campo su templo, donde sus adoradores le realizan continuas ofrendas. Estos adoradores son básicamente los agricultores y singularmente los de la región de la Ciudad Estado, para los que no solamente es la Madre Tierra y diosa de la fertilidad, sino también la defensora de la verdad y la diosa procreadora que baja a buscar las almas de los muertos asante para trasladarlos al otro mundo, simbolizado para ellos en Júpiter. Es venerada por su probada actitud fecundadora que propicia alimento para todos, animales, bestias y humanos.
Cuando algún asante, él o ella, pretende probar su credibilidad, se arrodilla en el suelo y lo besa, recitando la plegaria de Asase Yaa:
“Vieja mujer o Tierra,
que cediste los derechos de cultivo a los vivos,
sea mi oración de agradecimiento dedicada a ti.
Oh Tierra, cuando estoy a punto de morir,
me apoyo en ti mientras estoy vivo.
Pues yo dependo de ti.
Lilas pondré en tu pelo, oh Madre, siempre presente.
En cada grano de arena esta tú historia.
Donadora de Nikwagye, la salvación de la vida.
Y de Nkwa para que la vida no sea tan dura.
Gloria eterna a ti.
Donde el hombre se controla en tu presencia.
Preservando las leyes y ética que nos has dado.
En el más alto peldaño de justicia.
Con quien en cada campo,
donde contigo estoy esperando
que la muerte me llame reclamándome,
me convierto en alguien bajo tu mano,
proporcionando vida a la tierra.
Campos fértiles y mujeres fecundas.
Todos han sentido tu mano.
Alabad y agradeced a la Gran Madre
pues es gracias a su labor por lo que nos mantenemos.
Defensora de la Verdad, nuestra Señora.
Besad el polvo que su esfuerzo genera pues es una prueba de ello.
Salve, Gran Madre. Cuyos dones recibimos de la tierra
Que regalas a tus hijos siendo fuente inagotable de alegría.
Sonrisa llevo en los labios y cantando el corazón.
Te alabmos los que cantamos comienza la plantación.
Salve portadora de vida de ley y orden
Salve Madre Tierra tus hijos cruzaron frontera,
las tierras donde se cultiva dulzura en el corazón
Asase Yaa, Aberewa, Asase Efua.
Tus nombres sin fin bendecimos.
Bendita Asase Yaa. Seas por siempre alabada”.
Otra tradición sostiene que debido a que el jueves es el día reservado para dar gracias a Asase Yaa, los asante en general se abstienen de labrar la tierra de la Ciudad Estado Asante en ese día.
Adrinka
Asase Ye Duru es el símbolo adrinka de Asase Yaa, la diosa Asante. Asase ye Duru significa, La Tierra tiene peso, lo que habla de la providencia y la divinidad de la Madre Tierra; este símbolo representa la importancia de la Tierra para mantener la vida. Es el todo: Divinidad de la Tierra. Providencia, Poder, Autoridad, Riqueza.
En asante twi:
Tumi nyina ne asase “Todo el poder emana de la tierra”.
Asase ye duru sen epo “La tierra es mas pesada que el mar”
El pueblo Asante es cada vez menos creyente, aunque entre los que siguen una religión, la más común sigue siendo la tradicional que es practicada en alguna medida por todos, sobre todo cuando llegan las festividades o fechas señaladas o durante las ceremonias como funerales bodas o nacimientos; ello no es óbice para declararse como cristianos mayoritariamente, siendo los católicos los que cuentan con mas adeptos, seguidos de cerca por anglicanos y protestantes, y con pequeñas zonas islamizadas.
Diáspora
La adoración a la diosa Asase Yaa incluso llegó al Nuevo Continente, a través de la trata de esclavos y se documentó que había sido implantada por los esclavos Akan o Coromantee que vivían en Jamaica.
Los dueños de esclavos jamaiquinos no creían, ni querían, que el cristianismo aportara o sirviera de algo a los Coromantee, los esclavos akan, y les dejaron practicar sus propias creencias. Por lo que el sistema espiritual Asante predominó en la plantación.
Según el historiador jamaiquino y propietario de esclavos Edward Long, los descendientes criollos de los Asante junto con otros Coromantee recién llegados, se unieron en la observación y adoración de la diosa Asante, Asase Yaa, a la que los ingleses nombraban erróneamente como “Assarci”. Observando su culto al verter libaciones y ofrecer alimentos cosechados. También era manifiesta su adoración a los Abosom.
“Debido al proporcionalmente numeroso grupo de esclavos akan, los Coromantee, en Jamaica, este fue el único culto espiritual y de creencia en la isla, ya que las otras deidades de origen africano, en el siglo XVIII fueron desechadas debido a la gran población de esclavos Coromantee en Jamaica”.
Según Edward Long y otros historiadores que observaron a sus esclavos.

Juanjo Andreu
Profesor de Bellas Artes y comisario cientifico de arte tribal africano
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