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Juanjo Andreu

Dossier digital de antropología africana y arte tribal africano.

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Juan Jose martin Andreu

Los Batammariba, Somba o Tamberma Cap. I

octubre 11, 2022 by Juan Jose martin Andreu Deja un comentario

Introducción

Los Batammariba, Somba o Tamberma, son un mismo pueblo que reciben distintos nombres en función del lugar donde están ubicados.

Los Batammariba hablan Ditammari, una lengua Oti-Volta que pertenece a las lenguas Gurma de la familia Níger Congo. La lengua Batammariba se relaciona con otras lenguas Gurma como la Gangan, Gurma, Moba, Bassar, Nawda, etc.  Se estima que los Batammariba son aproximadamente 190.000 individuos; con un número mayoritario de personas estimado en 150.000 viviendo en Benín y cerca de 40.000 en Togo. Datos del 2015.

Batammariba

El pueblo Batammariba se puede encontrar en los valles montañosos y tortuosos de la región de Kara, en la prefectura de Kande, al este de Kanté y la frontera de Benín, del que son aproximadamente un 8 % de la población total; sus principales centros son Nadoba, Wantema, Warengo yKoutougou en Benín.

Los Batammariba o Somba

Los Somba son los Batammariba, que viven en un territorio de unos 2.700 km2. en el territorio montañoso de la cordillera de Atakora, hasta la frontera noreste de Togo, entre 9° 38’N y 10° 38’N y 1° 30’E y 2° E.

Según datos de Adanléhoussi, 2003.Se reparten entre las subprefecturas de la provincia de Atakora, Boukombe y Natitingou; a lo largo de la carretera DjougouParakou. En el departamento de Atakora en Benín y áreas vecinas de Togo, son también conocidos con el nombre de Tamberma. 

El patronímico singular de un individuo Tamberma o Somba es Otammari y a un conjunto de individuos o su plural es Batammariba. En esta zona hablan un dialecto propio derivado de la lengua Gurconocido como Ditammari.

Genéricamente el nombre Batammariba se asocia con “los verdaderos constructores de la tierra”. 

Los colonos prefirieron adoptar el nombre de Tamberma que ellos creían significaba “buenos constructores”, que es el termino con el que generalmente han sido conocidos por los occidentales hasta bien entrado el siglo XX y que por imposición no les quedó más opción que aceptarlo.

Koutammakou

La mayoría reside en Koutammakou lugar conocido popularmente como “la tierra de los Batammariba”, un asentamiento tradicional conocido por la arquitectura de barro de las casas-torre Takyenta. 

Estos edificios tienen dos pisos y techos planos sobre los que acoplan grandes cubiertas cónicas de ramaje y paja. 

Como sucede con la mayoría de los pequeños asentamientos poblacionales de África, instalados durante siglos en un mismo lugar, como los Batammariba, sus orígenes se pierden o son indefinidos pues son relatos orales trasmitidos durante varios siglos y generaciones.

Jóvenes guerreros Batammariba o Somba donde se observa el peculiar protector de su elongado pene.

Las investigaciones arqueológicas y la historia oral indican que los Batammariba migraron a su actual emplazamiento llegando desde el norte y el noroeste de los alrededores de la actual Burkina Faso, donde vivían y queentre los siglos XVI al XVII tuvieron que moverse para no quedar supeditados a los Mossi.

Este relato histórico podría ser cierto ya que el lenguaje y el estilo de construcción reflejan el de otras personas de aquella zona como los Gangan, Gurma, Moba, Bassar, Nawda y otros.

Juanjo Andreu
Juanjo Andreu

Profesor de Bellas Artes y comisario cientifico de arte tribal africano

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Publicado en: África, Los Batammariba Etiquetado como: Benín

Origen de los Senufo Cap. II

octubre 11, 2022 by Juan Jose martin Andreu Deja un comentario

Origen de los Senufo

Los Senufos, lo componen grupos tan dispersos que no se les conocen mitos ancestrales, sino que los que cuentan suelen ser versiones de los de sus vecinos más próximos adaptados.

Se cree que diversos grupos matriliniales, abandonaron el delta interior del Niger, en la cercanía de Moptí  entre los siglos X y XI buscando mejores terrenos donde asentarse. Ciertos expertos apuntan a que los Senufo aparecen como grupo étnico en los alrededores del siglo XIV cuando los Palaka se escinden.

En esa época acaece la fundación de la ciudad de Kong como una estación de rutas comerciales de los Bamana, y donde comienza la dispersión migrando hacia el sur, el oeste y el norte, lo que dio como resultado las divisiones y ubicaciones donde los senufo residen en la actualidad.

Origen Senufo

Más tarde entre el XVII al XIX y ya con datos, se sabe que forman parte del Reino de Kénédoug0u, ‘el de la llanura’ cuya capital fue Sikasso.           

Con la islamización en plena efervescencia, las continuas batallas asolaron la región, siendo la época en que gobernó Daoula Ba Traoré de 1840 a 1877 que en una sharía obligó a los Senufo a islamizarse, lo que conllevó el que los jerarcas cercanos al poder lo acataran pero no así el pueblo, a lo que Daouala Ba Traoré, despóticamente respondió destruyendo todas aquellas aldeas de mayor peso del reino, como Guiembe y Nielle en 1875.

el Reino de Kénédougou

Tras la muerte de este alguno de sus sucesores en el Reino de Kénédougou atacaron a los Zarma o Djerma, en ese momento muy cercanos a los Songhai, que formidables guerreros y con temible caballería repelieron y contraatacaron en repetidas ocasiones entre 1883 y 1898.                   

     Este período de guerras y continuas escaramuzas llevaron a que Senufo y Zarma se movieran hacia Burkina Faso donde fundaron Tiembara en la región de Kiembara. El Reino de Kénédougou y la nefasta dinastía de Traoré desaparecieron en 1898 con la implantación del dominio colonial francés.

Los grupos Senufo reconocidos como tales, lo son por llevar al menos dos siglos conviviendo; están asentados al norte de Costa de Marfil, Burkina Faso, sur de Malí y pequeños asentamientosal norte de Ghana.

    Los Senufo del Norte son una mezcla cultural de inmigrantes de los alrededores de Odienne y Fourou que a su vez venían casándose desde siglos atrás con los grupos de la región del Reino de Kénédougou como hemos visto.

    Los Senufo Centrales están a su vez emparentados familiar y culturalmente con los  Samogho, Lobi, Turka, Toussian, y Bobo-Dyula. Su mayor influencia continúa siendo la de los Sikasso y Bobo-Dyula que viven en la misma región.

el siglo XVIII


    
En el siglo XVIII, comerciantes Dyula se establecieron entre los Senufo de Sur, llegando a pertenecer a las clases dominantes Senufo y a tener miembros suyos entre los gobernantes, esto trajo como resultado el subgrupo Nafana que se instaló en noroeste de Ghana, potenciando la ciudad de Kong en la ruta de las caravanas comerciales que se convirtió entonces en una capital islámica, pero aquí también esta religión limitó su práctica a la élite política.

Conviven con losBamana,Baule, Bobo, Guro, Kulango,Lobi, Malinke  oYaure,  que son sus vecinos más próximos y que menos los bamana y malinke, utilizan lenguas del Alto Volta, como el Kulangoo el Lobi.

Al hilo de esto quiero insertar un par de datos de la Enciclopedia Britanica sobre el orígen de los pueblos de lengua Gur, los Senufo:

“Se sabe menos acerca de la naturaleza de las influencias sudanesas en la zona más oriental al sur de las tierras Hausa y de Bornu. Sin embargo, ya se ha sugerido que el de Dagomba y un número de reinos similares en la Cuenca del Volta, incluidos los Mamprusi y los reinos Mossi, como Wagadugu o Uagadugú y Yatenga o Wahiguya, al norte de Dagomba y más cerca de la curva de Níger, fueron fundados por conquistadores provenientes del este.

Las estructuras de estos reinos, que existían en el comienzo de la época colonial, parecen haber sido erigidas hacia el siglo XV por “bandas relativamente pequeñas de inmigrantes que finalmente se fusionaron con los habitantes autóctonos ‘Gur hablantes’ de la Cuenca del Volta”.

las aldeas Gur

Su éxito en la conquista y organización de las aldeas Gur en reinos, parece haber sido debido a poseer caballería, lo que posteriormente siguió siendo un emblema de la realeza y de la aristocracia.


Algo antes, y más hacia el este, a horcajadas sobre el Níger y más cerca de las tierras Hausa, reinos similares parecen haber sido desarrollados a través del mismo tipo de proceso por invasores que bien pudieron haber sido ancestrales a los constructores del estado Mossi-Dagomba.

Ejemplos de estos sobrevivieron en Borgu en la época colonial. Un interesante corpus de leyendas, como el de Kisra, un personaje derivado del conquistador sasanio de Egipto, Khosrow II , que se supone que emigró hacia el sudoeste desde el valle del Nilo, fundando varios reinos, sugiere que los invasores constructores también avanzaron al sur de Borgu y del país Hausa a través de los Nupe, Jukun, Igala, Yoruba y el territorio de Benin, actualizados en la Nigeria moderna, hasta el sur de Dahomey y hasta el extremo sudeste de la Ghana moderna.

Gran parte de este territorio, sin embargo, fue subyugado en el siglo XIX por los musulmanes Fulani y Hausa, y las leyendas que sobreviven a menudo tienen una coloración islámica, lo que hace difícil evaluar su historicidad.

la población Senufo

“Bien podría ser que las tradiciones de los paganos autóctonos se hubieran teñido por el folclore de los comerciantes musulmanes entrantes””.
Estracto del texto del que yo entiendo que “…esas bandas de inmigrantes…Gur hablantes…” y “…las tradicciones de los paganos autóctonos se hubieran…” Son referencia clara a los grupos que integraron a los Senufo que como tales aún no existían.

Demograficamente y con las salvedades que supone sumar individuos de cuatro países distintos, a fecha del 2016 se estima en cerca de 4.000.000, cuatro millones de individuos la población Senufo, con cerca de 1.850.000 en Costa de Marfil, 1.500.000 en Malí, cerca de 300.000 en Burkina Faso y parece que algo más de 50.000 en Ghana.

Sus pueblos, diseminados, pueden variar su tamaño en una horquilla que va de los 50 a los 2.500 habitantes, aunque en algunas ciudades hay poblaciones que se acercan a los 100.000, cien mil individuos de etnia senufo a dicha fecha.

Juanjo Andreu
Juanjo Andreu

Profesor de Bellas Artes y comisario cientifico de arte tribal africano

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Publicado en: África, Pueblos Senufo Etiquetado como: Origen Senufo

Composición étnica de Burkina Faso Cap. III

octubre 11, 2022 by Juan Jose martin Andreu Deja un comentario

Composición étnica de Burkina

Casi un tercio de la población es Mossi, y ocupan la llamada Meseta Mossi en el centro del país. La zona alberga una población, promedio de entre 20 y 50 habitantes por km2, pero con algunas zonas con hasta 190 personas km2. 

En parte porque hay lluvias y suelos adecuados al menos para una agricultura de subsistencia, y también porque esa región está relativamente libre de enfermedades como la tripanosomiasis o enfermedad del sueño.  

Composición étnica de Burkina
Mujeres y niñosMossi  con uno de sus más preciados tesoros, sus vasijas cerámicas. 

Hay sobre cuatro millones de Mossi, que tienen como principales ciudades Uagadugú, Ouahigoya, Koudugú, y Kaya. El gran grupo Mossi comprende varios subgrupos, incluidos los descendientes de los antiguos agricultores Nyonyose, los descendientes de los invasores Nakomse y  los herreros Saya.

Los Fulani, Fulah o Peul, comprenden el 10% de la población, alrededor de 700.000 personas. Viven principalmente en el Sahel, al norte, pero migran hacia el sur con sus rebaños durante la estación seca.

Los Lobi se encuentran entre los pueblos con más solera en la parte superior del valle del Volta. Los Lobi y pueblos afines, Birifor, Gan, Dian, Dorhosié y otros, viven a horcajadas en la frontera con Costa de Marfil y Ghana, donde hay alrededor de 160.000 y sobre 500.000 Lobi y afines en Burkina. Sus principales ciudades son Gaoua y Kampti.

Los Kurumba están al norte de los Mossi y suman alrededor de 800.000 personas. Sus principales ciudades son Titao, Djibo y Arabinda. Hay unas cuantas aldeas Dogón esparcidas por las llanuras secas del noroeste.

Composición étnica en el este

Los Gurmantché se encuentran al este, unos 350.000, que también viven en el vecino Níger. Sus principales ciudades en Burkina son Fada N’Gourma, Bogandé y Diapaga. Los Gurmantché descienden de Jaba Lompo, un gobernante que se dice emigró del norte de Ghana durante la invasión Nakomse y estableció el reino de Fada N’Gurma, al este de Koupéla, imponiéndose como gobernante de los agricultores locales, como hicieron los Nakomse en la meseta Mossi. 

En contraste con los Mossi, las familias fundadoras Gurmantché se integraron en la sociedad local con toda normalidad, renunciando a ser la jerarquía gobernante que dejó de existir. No se les conocen obras, o yo no conozco, pero eso no parece ser que no las hayan hecho y otros se las hayan adjudicado, habrá que intentar ‘desvelarlo’. 

Los Gurunsi están al oeste y suroeste de los Mossi, son una serie de pueblos que en conjunto son llamados Gurunsi; lo forman los Kasena, Lela, Nankana, Nuna, Nunuma, Sisala y Winiama. El total de la población Gurunsi de Burkina es de aproximadamente 350.000 individuos. Boromo, Ténado, Po, y Léo son sus ciudades más grandes.

Los Marka Dafing viven al noroeste de los Gurunsi alrededor Dédougou, Nuna, Tugan y Safané. Ocupando un área de baja maleza entre el Volta Rojo y el Volta Negro; suman aproximadamente 150.000 individuos. Están directamente relacionados con la Marka Soninké que viven en Malí y en número de 450.000.

Los Bwa viven al oeste de los Gurunsi  aunque también se extienden por Mali. Se cuentan alrededor de 300.000, con 125.000 en Malí y 175.000 en Burkina Faso. Sus principales ciudades son Dédugú, Houndé y Solenzo.

 La población Bobo

Los Bobo al oeste de Burkina Faso, se mezclan con los Bwa en  la región al oeste de Diébugú; en el sur a través de Solenzo y en el norte de Malí en Boura. La población Bobo suma alrededor de 470.000 personas y su principal comunidad es Bobo Dioulasso con más de 100.000, la segunda ciudad de Burkina Faso y antigua capital colonial francesa. Al norte se encuentran sus grandes ciudades como Fo y Kuka, con Boura en el extremo norte de Mali.

Los Bolon o Bolo son vecinos de los Bobo situados a su noroeste, con una población cercana a las 7.000 personas. Su ciudad más grande es Ndorola.

Los Senufo viven en el extremo suroeste de Burkina junto a los pueblos afines relacionados con ellos, incluyendo los  Syemu y Tusyâ o Tusián. Aproximadamente 22.000 en todo Burkina.

Los Samo de habla Mandé y los Bissa, viven al noroeste y sureste de los Mossi. Los Bissa son unos 350.000 y viven alrededor de Garango y Zabré. Los Samo viven entre los Marka y los Mossi, alrededor de Tougan.

Los Yarse, que han sido en gran medida asimilados por los Mossi y los Jula, se han especializado en el comercio en toda la cuenca de los ríos Volta durante siglos. Ambos grupos viven sobre todo en lugares de frecuente mercado, con los Yarse concentrados en la meseta Mossi y los Jula en el suroeste.

Voltaico o Gur y Mandé

Las áreas ocupadas por estos pueblos y aquí reflejadas, han sido más o menos sólo un indicio, porque no existen fronteras entre ellos ni para humanos ni para ideas. Muchas gentes dispares pueden vivir en el mismo pueblo.

Estos pueblos se pueden dividir en dos grandes grupos lingüísticos: Voltaico o Gur y Mandé.  Los expertos incluyen la mayoría de los grupos Voltaicos al este del Volta Negro con los Mossi, Dogón, Kurumba, Gurmantche, Bwa, Tusyan y Gurunsi. Los de habla Mandé viven al oeste del Volta Negro e incluyen a los Bobo, Bolo, Jula, Dafing, Bisa y Samo. Los Mossi hablan además Moore, un idioma que tiene similitudes sorprendentes con las lenguas de los grupos del norte de Ghana. Los Gurunsi hablan variaciones de un dialecto común.

Hay otra lengua con gran importancia como ‘lingua franca’, el Jula introducido por los comerciantes musulmanes en la zona oeste de los Mossi. El francés sigue siendo el idioma oficial del gobierno y el utilizado para la educación.

Juanjo Andreu
Juanjo Andreu

Profesor de Bellas Artes y comisario cientifico de arte tribal africano

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Publicado en: África, Burkina Faso Etiquetado como: Mandé, Voltaico o Gur

El Hilo en el África occidental Cap. I

octubre 9, 2022 by Juan Jose martin Andreu Deja un comentario

Prefacio

Soy juanjo andreu. Puede que algunos ya me conozcáis, los demás no os perdéis nada, porque hemos venido a hablar de cosas realmente más interesantes.

África abarca miles de pueblos. Pueblos que lo son porque cada uno mantiene sus peculiaridades. Si nosotros en nuestro pequeño país, comparativamente, en cada pueblo tenemos una patrón o patrona, su blasón y el vestido tradicional, ellos lo tienen de igual manera, a su mejor entender y conveniencia.                                               

Con esto quiero dar a entender que acometer un trabajo sobre cualquier tema con apelativo África es en principio una temeridad, lo mejor es centrarse  en un tema y un pueblo y hacerlo eso sí lo mejor posible, recopilando todos los datos que se puedan. Para no saltarme esa norma veamos solo algunos ejemplos.

Hilo en el África occidental
Muchachas Fulah en Cayor cerca de San Luis en Senegal  en 1907. Vemos que usan unas  ‘faldas’ en realidad trozos de tela, que en todo África Occidental las Fulah pero también las muchachas de otros pueblos se anudan en la cintura del mismo modo, solapando el lado derecho sobre el izquierdo.      

El antropólogo, profesor y catedrático G. Peter Murdock y el glotocronólogo David L. Olmsted en su pormenorizado estudio sobre cómo el africano de cazador recolector pasó a sedentario agricultor, cuentan que gentes llegadas de Malasia introdujeron el ñame, banano o taro, que se adaptaron perfectamente al encontrar un entorno casi idéntico al del sureste asiático. Ellos mismos dicen que  en el momento de su implantación lo habitaban los pigmeos, BaAka y BaBongo.   

cultivos de origen malayo indonesio

Y sobre la implantación de estos cultivos de origen malayo indonesio en territorio africano nos lo explican así:

“Hemos examinado las pruebas que indican que las plantas alimenticias de Malasia se establecieron en la costa de Azania en el este de África hacia el año 60 d. C., fecha aproximada de la visita del autor del ‘Periplus del mar de Erythraean’. Podrían haber sido introducidos varios siglos antes, pero no mucho más que eso si aceptamos la evidencia arqueológica que data de la expansión al sur de los Cusitas legalíticos. La datación por radiocarbono coloca a los bantúes en Zimbabwe, en Rhodesia del Sur, en el siglo VII. 

Por lo tanto, tenemos un período de tiempo de entre 600 a 900 años durante el cual las cosechas de Malasia se expandieron por todo el continente hasta la frontera entre Camerún y Nigeria, y el bantú atravesó posteriormente el bosque ecuatorial hacia África Oriental. 

Como el cinturón de ñame estaba ocupado por pueblos agrícolas de pleno derecho, capaces de tomar prestados nuevos cultivos con facilidad, la difusión hacia el oeste requería presumiblemente mucho menos tiempo que la migración hacia el este”. 

Paño funerario de Banton

Una vez que los antiguos pueblos bantúes conocieron de estos cultivos, su expansión hacia el sur y el este se hizo inevitable. Bien, parece ser que esos malayo indonesios ya se cubrían con unos tejidos llamados Ikat, el más antiguo que se conserva es el ‘Paño funerario de Banton’ en Filipinas de hace cerca de 450 años. Pues a la par que los cultivos introdujeron el entretejido o urdimbre, la cestería, y con ello el tejido.

Hilo en el África occidental
Sirang Lente en Museo Nacional de Filipinas. Hilo en el África occidental

En nuestro habitual recorrido de oeste a este y de norte a sur, ya en  Senegal encontramos pueblos que aunque de origen bereber con ancestros nigríticos, su estancia y difusión por otros pueblos más al sur han reafirmado su negritud, son entre otros los Fulah, conocidos también dependiendo de la potencia colonial como fulani, tukolor, peul, bororo o mbororo.

Pastores de vacas cabras burros y camellos por ese orden, ellos son los que proveen a otros, y utilizan ellos, el pelo sobre todo de las cabras y alguna crin de caballo para sus tejidos.

Y no hay que olvidar que el africano canta, canta siempre aunque no utilice su garganta, y cada uno tiene su peculiar melodía, no es solo el susurro de su tejido al entrechocar sino los sutiles tañidos de las cuentas que lleva y las cantarinas y agudas notas de sus aretes brazaletes y tobilleras. Para muchos pueblos, como los Ga de Ghana, el rito de paso es descubrir de pronto que estas desnudo y que de repente cierto pudor ha llegado a tu vida y tienes que cubrirte.

el tejido de Ikat

En el principio el hombre y la mujer iban desnudos, cubriéndose primeramente los genitales, no por pudor, pues no sentían vergüenza sino fundamentalmente para preservarse de insectos y parásitos.

Si el tejido de Ikat entró por el sureste, por el norte los árabes entraron con unas largas sayas que al final unieron y ajustaron en el borde de abajo dejando libres los pies impidiendo que entrara la arena y dando paso al Jouba, un peculiar pantalón.

Por debajo del Sahara, ubicándose más allá del Sahel en zonas donde tener el agua cerca, las gentes empezaron a utilizar paños que les taparan los genitales principalmente por lo dicho antes, pasando a ser utilizadas las sayas y pantalones Jouba para las ocasiones de importancia.   

Hilo en el África occidental
Nota: Bou bou típico, siguen usándolo así, pero la mayoría ahora a cosido por abajo las partes delantera y trasera dejando una abertura para los pies, la mejor manera de que no se metan ni arena ni insectos, la evolución final es una camisola similar a esta ‘saya’, pero corta, con un Jouba, pantalón enorme, producto de cortar la parte de abajo, ya cosida y sujetarlo a la cintura.        Hilo en el África occidental
Herramientas y Técnica 

Los primeros instrumentos encontrados, básicos, de hilatura y tejido se retrotraen al 6.000 a.C. encontrados en las recientes excavaciones arqueológicas de Catal Huyud en Anatolia, son restos de tejidos confeccionados mediante un telar de pesas u horizontal. 

Mucha información hay de cuándo y dónde se produjo la primera hilatura o cuándo el primer teñido. Hoy es en Huaca Prieta, Perú, con algodón cultivado y tintado con índigo, indigofera tinctoria, de seis mil años de antigüedad, desbancando del pódium a uno egipcio, en Badari, también en Índigo de hace 4.400 años, mientras que otros en territorio chino hoy sólo tienen tres mil. Aunque se conoce uno en Paquistán de algo más de seis mil años, pero no tienen claro y casi descartan que sea de algodón cultivado.

El del teñido con más tonalidades lo sitúan en Arava, ahora Israel entre el s. XIII al X a.C. Explicando que el sistema usado fue hervir las plantas en agua, fijando los colores con alumbre como sulfato, produciendo un enlace químico que permitía lavar la prenda sin que perdiera su color. La cromatografía de gases dio que como en toda la cuenca del Mediterráneo y hasta casi el siglo XVII, para el rojo utilizaban Rubia Tinctorum y para el azul Isatis Tinctoria.

El telar

El telar aparece casi a la vez en Asia y en las orillas del Nilo. Sin él no habría tejedor ni posibilidades de que este mostrara su habilidad. Imaginemos un bastidor de cuatro listones de madera formando un cuadrado: de norte a sur colocamos sujetos una serie de hilos, la ‘urdimbre’ que se extienden en paralelo, mientras de este a oeste se sitúan otros que se intercalan entrecruzados, formando la ‘trama’. La urdimbre es el elemento pasivo, la trama el dinámico, ya ahí, pensando antes qué se quiere hacer, es la imaginación y habilidad del tejedor el que dará a luz su obra.

Hilo en el África occidental
Nota: El telar mostrado es una representación actual del Instituto de Antropología de la Junta de Andalucía. Las piedras que sirven de contrapesos se conocían como Sokpè o ‘piedras del rayo’ pues en principio provenían de meteoritos, también fueron una importante moneda. Hilo en el África occidental
Materias primas

Se ha utilizado pelo de animales, fibras de papiro, lino, y sobre todo algodón, pero todos antes deben convertirse en hilo, cuyo proceso consiste en: despepitado, despeluche, hilado y  torcido. Limpiar dejando solo el material útil, quitar las hebras que sobresalen, unir los tramos y enrollarlos.

El africano no es especial, pero de él hablamos, tejer no es tan solo crear, encierra conceptos que creen aportados por el universo, por eso es el sol y su luz quien dice por donde empezar, el orto, y por donde terminar, el ocaso. Al africano no le importaban ni el norte ni el sur, pero sí ver salir el sol y ponerse, rigiendo la colocación de la puerta de sus casas, su cabeza en la tumba o la casa de su hijo cuando este se casaba. Como para el herrero la fragua, para el tejedor el telar era el medio de dar vida, y después de la de los suyos la más hermosa creación que podía hacerse.

Iván Bargna 1999 en ‘Arte africano’ nos dice:

“… el sonido que produce el telar es como escuchar la voz del mundo y de cada persona. Las distintas partes del telar, semejan al ser humano: el carrete de hilo es como el tejido embrionario; los hilos, en su alterno movimiento, nos llevan al pensamiento y la reflexión; la polea, en su chirriar recuerda la palabra; la franja tejida rememora la piel humana, cada poro. Finalmente, el encuadramiento de las partes del telar en el bastidor es análogo a la inserción de la persona en su grupo familiar…”

Oficio de hombres

Este es oficio de hombres en las sociedades africanas como lo es la alfarería de la mujer y casi exclusiva de las de los herreros. Como en todo, es el maestro quien enseña al discípulo cómo llevar a cabo las etapas de este oficio, que al igual que cualquier otro recurso prioritario queda guardado en el acervo colectivo. Pero si el hombre teje, es la mujer quien devana, hila o borda.                           

 Reconociendo la importancia del don que ejerce, el tejedor debe encomendarse a lo sagrado para que su trabajo sea así reconocido, por lo que antes de nada en una liturgia ritualizada ora mientras prepara su instrumental.                                                            

Las hábiles manos del tejedor parecen jugar con las lizas y el batán dando como resultado  que urdimbre y trama armonicen tal como él ha ideado.  En muchos pueblos, como los Ewe, Asanthi o Yoruba esos patrones representan el rango social de sus portadores y nadie osaría ponerse una prenda elaborada con un tejido cuyo dibujo no correspondiera a su rango

El Hilo en el África occidental

Hilo en el África occidental
Tejedores senegaleses en Arras, Pas de Calais, Francia, en una exposición demostrativa de las colonias francesas en África, en 1904. Fotopostal Delcampe.                                                                                        b:, Burkina Faso.
Hilo en el África occidental

El hilo, sobre todo en África Occidental, solía sujetarse a pequeñas poleas similares a tirachinas o ‘Y’ invertida, entre cuyos extremos abiertos se unía un eje al que se enrollaba el hilo a modo de carrete, desde el que se deslizaba el hilo.              

La parte superior o extremo de la Y invertida por donde se cogía la polea para no tocar y así no manchar el hilo, suele presentar motivos alusivos al tejedor o su pueblo, lo que en principio nada tiene que ver con el trabajo del tejedor, imaginemos un pintor, nada le importaría qué tuviera encima el pincel sino que este le permita hacer con facilidad y precisión lo que pretende.

Esto nos servirá para evaluar el arte africano en su lado antropológico y en el artístico, pues el que reza puede hacerlo a una estrella a lo mejor con más devoción que al Cristo de Velázquez.

Sea como fuere lo cierto es que los tallistas aprovecharon ya a mediados del siglo XX para hacer poleas bellamente talladas, con la intención de que la posición del tejedor les sirviera de escaparate y aumentar su clientela, consiguiendo que algunos de estos objetos de casi finales del siglo XX resulten algunos en autenticas obras de arte.

Las necesidades básicas de los pueblos

El trabajo nunca empezaba si no había salido el sol y terminaba siempre antes de su puesta, pues aunque creían en la maldición de que tal incumplimiento llevaría a perder la vista, la realidad es obvia pues sin luz, nunca a la de la lumbre que ahumaría el trabajo, a oscuras la vista iría mermando a pasos agigantados.

Las necesidades básicas de los pueblos marcan sus costumbres y en este caso en función del ambiente en que se mueven solucionan sus problemas. El africano es dado a multiplicar las utilidades de sus productos y si los medios les conducen a hilaturas largas pero no anchas, la solución es hacer tramos del ancho que sus telares le permiten, de entre 15 a 20 cm y ajustar el largo a la medida de lo pedido por el cliente.

Hilo en el África occidental
Poleas anteriores a la segunda Guerra Mundial. aTa c0llcn
Hilo en el África occidental
MetCatawiquiTelar Namji, Nigeria Camerún. aTa collc.
Hilo en el África occidental

Ahora bien, de esta ‘solución’ de 15 o 20 cm por banda, esta podía unirse cosiéndola a otra serie de ellas creando el encargo final, pero se entretejía ya con un orden y distinción concreta, a veces pintada o impregnada encima, que aludía a los hijos nacidos, o por nacer, sirviendo de testamento que a la muerte del titular definía la herencia. Cada banda o faja era por tanto el ‘documento de la herencia’ de cada hijo o heredero.

Hemos visto cómo al principio de los tiempos un hoja servía para solucionar el problema de alejar insectos de las partes del cuerpo más apetitosas para ellos. De ahí a las sayas y los bou bou.

Juanjo Andreu
Juanjo Andreu

Profesor de Bellas Artes y comisario cientifico de arte tribal africano

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Ubicación de los Dogón Cap. II

octubre 9, 2022 by Juan Jose martin Andreu Deja un comentario

África

Hay en este continente pueblos en que se hace difícil presentar su cultura e Este pueblo es uno de ellos.      

Ubicación de los Dogón
Mascarada Kanaga. Foto Anthony Paponne

Entre ellos todo está imbricado, la religión, el respeto y sus conceptos existenciales, con el ir a por agua, sembrar, dialogar o saludase.

Perdonad por tanto que me ciña a sus maneras, intentando ver con sus ojos, olvidándome de mis propios principios, aunque parezca caótico este desglose. Para los que vuestro interés se centra en sus obras, comentaros que poco más de lo que sabéis os puedo trasmitir, si todo ello no pasa por conocer, que no saber, el por qué de estas manifestaciones y por tanto acercarnos a sus pensamientos.

 “Por raro que parezca, nadie se extraña en occidente de los matices y sutilezas del pensamiento japonés o chino; pero basta que un investigador cualquiera haga ciertas especulaciones sobre los negros para que se le considere como un ‘interprete’ atrevido, si no temerario”.

‘Religion, spiritualité et pensée africaines’. Dominique Zahan, pag 12. Paris 1980.

    Permitidme que me atreva temerariamente.

Ubicación de los Dogón

Ubicación de los Dogón

Entre 1880 y hasta 1889 Joseph Gallieni lleva a cabo la conquista del territorio para Francia, convirtiendose en 1895 en colonia francesa integrada junto con Mauritania, Burkina Faso y Níger en la región de África Occidental Francesa hasta 1920, en que Malí junto a Niger y Tchad pasa a llamarse Sudán Francés. En 1960 conseguida la independencia y a pesar de diversos conflictos políticos, se crea el estado de la República de Malí.

Los Dogón se asentaron en Malí sobre la pared de un acantilado, falla o escarpa del terreno, que aunque signifiquen lo mismo, cada traductor gusta de exponerlo de una manera, o de todas, en los diversos estudios, conocida como Bandiangara.

El País Dogón se encuentra en esta falla y sus alrededores, situada en el centro de Malí, al sur del río Níger, no lejos de las ciudades de Moptí y Djenné. 

La capital del estado Malí es Bamako cuya traducción significa ‘sitio de cocodrilos’.

el País Dogón

La región que abarca el País Dogón, está compuesta por tres zonas:

La meseta, los acantilados y las llanuras bajas. 

  • La meseta se eleva como una inmensa fortaleza, a una altura aproximada de 300 metros de media sobre las llanuras circundantes. 
  • Está delimitada por la escarpa de Bandiangara, un acantilado de más de 200 km de largo, que se extiende de suroeste a noreste. 
  • Las llanuras, conocidas como  SenoGondo, se encuentran al sureste. 

A la llegada a la zona del Bandiangara estos primeros Dogón entre los siglos XV XVI, se encuentran con ‘pequeños seres de piel rojiza’ a los que se conoce como Bana o Tellem, “No estando muy claro si los denominados tellem son los originales Kurumba del Yatenga que asentaban la zona entre los siglos XI al XIII”.

– Sunma Artis, pg. 286.

Lo que sí parece confirmado, es que la zona estuvo habitada desde antes del siglo III antes de Cristo.

el rio Niger

Ubicación de los Dogón
En el borde de la meseta observamos un pueblo, al fondo la llanura y el rio Niger

Pero no se aprecia bien la altura del cortad0 sin buena perspectiva, y menos si este es el tramo accesible y protegido más corto, donde están situadas las antiguas casas de sus primeros moradores.

Ubicación de los Dogón

“Es inevitable establecer una relación entre la cosmogonía geométrica de los dogón y su espacio, donde son abundantísimas las formas rocosas más variadas”.

Dominique Zahan. ‘Religion, spiritualité et pensée africaines’. Pag, 11. 

Bibliografía

Juanjo Andreu

Profesor de Bellas Artes y comisario cientifico de arte tribal africano

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Publicado en: África, Los Dogón Etiquetado como: geografía, País Dogón

Demografía e Historia de Burkina Faso Cap. II

octubre 7, 2022 by Juan Jose martin Andreu Deja un comentario

Historia Burkina Faso
Mapa de Burkina Faso donde, coloreados, figuran los pueblos más importantes y su tipo de máscara

Demografía e Historia Burkina Faso

Entre otros, los pueblos que  se asientan sobre este territorio son, en orden alfabético, los Bisa, Bobo, Bwa, Fulani,

Gurmantché, Kassena, Lela, Lobi, Marká Dafing, Mossi o Moossi o Mosse, Nuna, Nunuma, Samo, Senufo, Tousian o

Tousiana  Toussian Toussiana Tusia Tusyan o Turka y Winiama; muchos de ellos dentro de la agrupación Gurunsi.

También había establecidos núcleos importantes de poblaciones Dogón.

Estos pueblos estaban dentro de lo conocido como Sudán Frances, hoy África Occidental en un país llamado ahora Burkina Faso. Desde su independencia de Francia en 1960 hasta 1983, el país fue conocido como Alto Volta. 

Después de la revolución militar de agosto de 1983 una administración cada vez más antifrancesa intentó acabar con todo rastro de neocolonialismo, incluidos todos los nombres franceses.

El nombre de Burkina Faso, viene de raíces y palabras de los idiomas que allí se hablan, el Moore y el Jula, y cuyo significado es “tierra de los hombres rectos y honestos”,  con el que han sustituido el nombre anterior, con base geográfica. Al sur, está situado a lo largo de los pueblos costeros hacia, teniendo frontera con Costa de Marfíl, Ghana, Togo y Benin antes Dahomey. Al norte y al noroeste se encuentra Malí, y al este la frontera oriental la tiene con Níger.

la cuenca de los ríos Volta

 La historia en la cuenca de los ríos Volta, se preservó en los relatos orales de los pueblos que la habitaban y que  escuchados, nos han sido trasmitidos entre otros por los enviados o delegados de las metrópolis, militares, colonos, misioneros o etnólogos y divulgadores como Heinrich Barth, Louis Tauxier o Leo Frobenius. Se conocen pocos datos escritos, como los del Tarikh el Fettach, manuscrito del siglo XVI, o en el Tarikh es Sudan del XVII. 

Recientemente, estudiosos de Burkina Faso han recopilado y conservado historias orales de los múltiples grupos minoritarios no centralizados, ignorados por aquellos primeros visitantes.

 La historia de la zona es un conflicto recurrente entre los pueblos: de un lado, los que habitaban la región de antiguo y que casi ni recuerdan cómo dejaron su origen para llegar ahí; y por otro, aquellos que llegaron a posteriori y cuyos recuerdos orales hablan de migraciones recientes en regiones de escasa población de agricultores, sometiéndolos e imponiéndose como gobernantes.

Las actuales poblaciones pueden comunicarse en Voltaico o en Mandé, indistintamente, por lo que se considera un error el asociar una lengua con los antiguos habitantes, y otra con los invasores.

Historia Burkina Faso
grabados de guerreros Mossi
 

siglo XVI y XVII

* Estos grabados de guerreros Mossi, a caballo del siglo XVI y XVII, nos dan idea de su nivel técnico y habilidad para llevar a cabo trabajos que les parecieron imposibles a los primeros europeos y a nosotros ahora al verlos por primera vez.

Pero hay que recordar que tras el Medievo, mientras en Europa ciertos pueblos vivían en pleno oscurantismo y miseria, al este, ya mucho antes, en la llamada ‘Media Luna Fértil’ el desarrollo teconológico, en todas las materias, había superado a las hasta entonces potencias europeas. No nos equivoquemos, las cruzadas posteriores, ya tuvieron mucho que ver con la intención de no perder ese poder terrenal que en aquellas épocas ostentaba el Papa, Rey de Roma, a todos los efectos.

La temprana penetración en África de la islamización, proporcionó a estos pueblos esa tecnología mucho antes que en Europa, lo que en la Península Iberica dejó unos frutos tan incuestionablemente productivos como hermosos, recordemos la Alhambra.

Estudiosos contemporáneos concuerdan que antes del siglo XVI, la cuenca central de los ríos Volta fue habitada por varias pequeñas agrupaciones de agricultores, sin necesidad de líderes, que ocupaban la tierra hacía siglos.

Antiguos reinos

Viendóse obligados a reubicarse con cierta frecuencia, por la presión que ejercían pueblos más poderosos como los Mossi. Entre estos pueblos, autóctonos, están los Kurumba y Dogón en el norte; Nuna, Lela, Winiama, Kasena, Sisala en el sur; Bwa, Bobo, Lobi, y tal vez otros pueblos relacionados con los Senufo en el suroeste y el oeste.

Se reconoce que fue entre el 1300 al 1400, cuando más convulsá se volvió la situación en la región, derivada de la llagada de grupos armados y a caballo, que surgían del sur, de los antiguos reinos Dagomba, Gonja y Mamprusi, situados al norte de lo que hoy es Ghana.

Parece que aparte disputas con los titulares de sus reinos de orígen, la precariedad de recursos movió a estos invasores, príncipes menores, a buscarlos en la cuenca más fértil de los Volta, y dada la indefesión de los agricultores allí asentados les era má fácil conquistar o expulsarlos, imponiéndose como gobernantes ante gentes a las que de inmediato consideraron como plebeyos.

Los Mossi

Los Mossi fundaron varios reinos, de los cuales los más importantes eran los reinos de Uagadugú y Yatenga.  El rey de los Mossi, cuyo título era Mogho Naba, siempre ha vivido en Ouagadougou, en español Uagadugú.      

  Las conquistas Mossi, se basaban en la fuerza de su caballería ligera, y prefirieron no avanzar más, guareciéndose en la ahora Meseta Mossi. El clima y la vegetación, eran agradables y feraces dentro de estos límites, no así fuera de ellos donde era endémica la presencia de la ‘tripanosomia’, que afectaba mortalmente a sus caballos. 

La mayor parte de la población Dogón huyó sintiéndose amenazados antes de su invasión y buscó refugio en los acantilados de Bandiagara, donde a los caballos Mossi les era imposible llegar. Los Dogón que se quedaron en la zona Mossi, como ya se ha dicho, fueron asimilados por ellos como Nyonyose.

En el este, un rey Mossi se estableció en Fada N’Gurma, bajo control de los Gurmantché. Pero en el XVII, los líderes políticos Mossi se habían asimilado ya en la cultura Gurmantché y Fada N’Gurma dejó de ser un estado Mossi.

el siglo XV

En el siglo XV la zona de la meseta Mossi, al suroeste del Volta Blanco estaba ocupada por los Gurunsi, que fueron conquistados y acabaron fusionándose en la sociedad Mossi.  Los Gurunsi del oeste de la meseta resistieron la conquista con mayor o menor éxito durante siglos. 

Reconocidos como magos poderosos, se dice que los Gurunsi usaron sus poderes para expulsar a la caballería Mossi. Los ocurrentes Nuna plantaron espinos venenosos en el suelo, pero los Mossi lo contrarrestaron reforzando las suelas de sus sandalias. Pero, la presencia de la enfermedad del sueño mataba a los caballos Mossi, obligando a estos invasores a retirarse.

Historia Burkina Faso

En 1897 llegaron los franceses, y por más de sesenta años, la región fue parte del Haute Sénégal et Niger.

La ocupación francesa estuvo salpicada por varias revueltas, especialmente por los Bwa y Bobo, que se resistieron a la fiscalidad, la imposición del estado centralizado, el trabajo forzado y el reclutamiento militar. 

Frente a las dificultades con la administración de la lejana Abidjan durante la década de 1930, y más tarde con la amenaza de la partición entre Malí, Níger y Costa de Marfil, los jefes Mossi, apostaron por conseguir, tras la Segunda Guerra Mundial un estado propio y autónomo, y cuando llegó la independencia en 1960, el territorio se convirtió en la República de Alto Volta. 

Maurice Yameogo

El primer presidente, Maurice Yameogo, ejerció desde 1960 hasta 1966, cuando fue acusado de corrupción y depuesto. Tras muchos años de gobierno militar, su sucesor, el general SangouléLamizana, fue elegido para encabezar un gobierno civil en 1979, que pronto fue derrocado por oficiales del ejército liderado por Seye Zerbo.

 El gobierno de Zerbo fue derrocado por oficiales jóvenes como Jean Baptiste Ouedraogo y Thomas Sankara en 1982. 

Finalmente, en agosto de 1983 las fuerzas de Ouedraogo fueron derrotadas en una contra revolución, y el gobierno del capitán Thomas Sankara tomo el control.  En 1987 Sankara fue asesinado en un golpe de estado y Blaise Campaore se convirtió en jefe de Estado, cargo que ocupó hasta 2014 en que dimitió, tras un periodo de transición.

Fue elegido en eleciones libres y ocupa hoy la presidencia Roch Marc Christian Kabore.

Juanjo Andreu
Juanjo Andreu

Profesor de Bellas Artes y comisario cientifico de arte tribal africano

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