El festival Odwira
Todos los akan e incluso pueblos como los Ewe, Fon y algunos Ga, celebran el festival de Odwira, pues en definitiva celebra la siembra y la recolecion y sobre todo en este caso del ñame. La cosecha va de septiembre a octubre y la siembra de diciembre a enero ; este festival data de hace trescientos años y los asante lo celebran en otoño. Es cierto que cada pueblo, además, reivindica con esta ocasión, determinados hechos concretos que los distingue de los otros. Creo que para los interesados sería conveniente leer los testos sobre los Akuapen, Abron o Ewe por ejemplo
Odwira, literalmente purificación, sirve para una serie de propósitos: le da a la gente la oportunidad de mostrar su gratitud por la cosecha de ñame, honrar a sus antepasados, renovar los lazos familiares, y reconfirmar su apoyo al rey.
honrar a los gemelos
Durante una semana, la serie de eventos varía de un lugar a otro, pero por lo general comienza con un desfile en el que el rey es transportado en un ostentoso palanquín por las calles, acompañado de numeroso séquito y el estrepito de tambores y trompetas en un a ensordecedora fanfarria. Luego se sienta en un estrado en la plaza del pueblo para recibir las visitas de los jefes de otras aldeas y el homenaje que le hacen los residentes locales. Otros eventos incluyen baile y tambores, la ofrenda del nuevo ñame a los dioses, festejos y la limpieza de los taburetes sagrados. El viernes anterior al final del festival se reserva para honrar a los gemelos.
Se cree que la idea de la primera celebración de Odwira provino de Osei Tutu, primer rey fundador de la nación Asante a fines del siglo XVII. Fue Osei Tutu quien construyó Kumase, la ciudad capital de la región Asante, y quien estableció la leyenda del Taburete de Oro para asegurar la continuidad del poder y la autoridad del rey. Se cree que inició el festival con el propósito adicional de reforzar la lealtad de los jefes subyugados.
rendir homenaje al Taburete de Oro
Una celebración especial de Odwira, más elaborada que la anual, tiene lugar tres años después de la subida al poder de cada nuevo rey para que todos puedan rendir homenaje al Taburete de Oro y muestren respeto por la nueva autoridad del rey.

Durante los rituales de limpieza y purificación de los taburetes sagrados, que se cree que encarnan los espíritus de los antepasados masculinos muertos, es tradicional rociarlos con la sangre de una oveja que se sacrifica para ese propósito. Los taburetes también se pueden purificar con agua consagrada de una corriente cercana.
La percusión
La percusión es una forma de arte muy evolucionada entre los akan. Los bateristas se reúnen en la plaza de la ciudad durante el Odwira para demostrar sus talentos, especialmente con en el fontomfrom, tambor que puede medir hasta metro ochenta, 180 cms, por lo que a veces se ve al tañedor subido sobre algún soporte que lo eleve. Los instrumentistas también acompañan los desfiles que tienen lugar durante el festival y suelen hacer alardes tocando ante el rey, que les escucha complaciente senado en el estrado preparado al efecto en la plaza del pueblo.
La adoración de los antepasados es fundamental para las creencias y rituales religiosos akan.Cuando un hombre alcanza la madurez, compra un taburete de madera tallada, que se erige como un símbolo de su existencia y de su ascendentes. Cuando muere, su taburete se coloca en una habitación a modo de santuario, junto a los taburetes de sus antepasados. Una vez al año, en el festival de Odwira, estos taburetes son purificados, tradicionalmente con agua santificada y la sangre de un animal sacrificado.
El taburete dorado es el más importante de todos. Ya hemos dicho que representa el espíritu o el alma del pueblo y por lo tanto es un objeto de gran veneración. Cuando un nuevo rey llega al poder, la tradición dicta que se siente, lo amague, en él, para poder establecer un contacto simbólico con toda su gente. Pero su contacto debe ser solo eso, simbólico, ya que se cree que si de verdad hiciera un contacto físico real, provocaría esterilidad y malas cosechas. Para evitar esto, lo habitual es suspenderle sobre el taburete.
Las trompetas de marfil
Las trompetas de marfil que son sopladas durante la celebración de Odwira están hechas de colmillos de elefante, al que consideran el rey de todos los animales. Cuando se sopla una trompa de este tipo, hace un sonido muy similar al barritar que hace un elefante, lo que se considera la más alta alabanza del pueblo akan.
El viernes de la semana de Odwira se llama día de Abam Abam, o día de los gemelos. Haciendo referencia a los gobernantes gemelos Atta Panin y Atta Obuom, que sucedieron a su madre, la Reina Dokua, en el siglo XIX. Los gemelos y sus padres presentes, visten de blanco y asisten ceremonialmente al santuario de Abam purificados previamente con agua bendita. Como símbolo de regeneración, un sacerdote en cada pueblo, prepara un paquete de purificación de ciertas ramas y retoños de árboles, y por la tarde los saca de la ciudad y los planta.
El taburete de oro se lleva en procesión y se coloca en un trono sin que toque el suelo.
seis días
Seis semanas antes quedan prohibidas determinadas actividades como el ruido excesivo, la música alta, los tambores y los silbidos o gritos al anochecer, pero sobre todo y bajo ningún cocncepto comer batata, todo ello bajo fuertes multas o graves castigos para quien ose violar esta prohibición. El festival está dividido en seis días.
- – El lunes, todos los hombres de las tres familias reales de la ciudad van a limpiar el camino hacia sus cementerios ancestrales. Este es el cementerio sagrado o Ammamprobi.
- – El martes por la mañana, los hombres de la familia real regresan al cementerio sagrado para obtener el permiso de los antepasados para realizar el festival. A su regreso, le dan un mensaje al jefe de que el festival puede proceder. La prohibición de todas las actividades se levanta en este día del ‘nuevo ñame’.
- – El miércoles está reservado para llorar a los antepasados y a todos los seres queridos que fallecieron. Todos los que murieron durante la prohibición de seis semanas también serán enterrados en este día. Este dia se ayuna en recuerdo de todos los parientes muertos.
- – El jueves es para banquetes, las personas intercambian alimentos y otros regalos. Algunas personas también rinden homenaje al jefe y a la reina madre dándoles regalos de todo tipo. También se celebran lúdicas competiciones de cocina.
- – El viernes es el día de la celebración, el clímax o la cima del Festival Odwira. El Grand Durbar, la gran manifestación, se celebra en este día. El Asantehene y la Asantehemaa visten sus galas tradicionales y muestran todo el oro que pueden sobre sus cabezas, cuellos, cinturas, dedos de manos y pies y son llevados por sus asistentes en alto sobre un palanquín, bailando y rebotando en el aire, mientras que los asistentes tamborilean y cantan en la calle repleta.
- – Sá bado y domingo, no se hace nada especial.
la purificación
El Odwira, la purificación, es un festival muy importante, durante el cual todo el estado lava todos sus inmundicias. El primer taburete que se purifica es el Taburete Dorado, seguido a continuación de los demás, uno tras otro, hasta que todos los excrementos del estado hayan quedado limpios.
Dentro de Odwira, era especial el 19º día del calendario aduadanan, siempre, claro, un domingo, tres días después de la primera visita del Asantehene al nkwantaman. Este ritual se llevaba a cabo por la noche en el más absoluto secreto. Él iba al que estaba al sur de Kumase, en el camino que conducía a Cape Coast cruzando el río Suben. Bonnat menciona que los cráneos de los enemigos vencidos, se procesionaban hasta el río.
Un okyeame
Un okyeame o ‘maestro de la palabra del rey’, se dirige a Awo, un ser hermafrodita, que responde de algúna forma haciendo notar su presencia, tras lo que el Okyeame se dirige a los ancestros, asamanfoo, de los enemigos derrotados por los asante, anunciándoles la celebración de Odwira. El Okyeame invita a Awo a compartir, consumiendo los tubérculos nuevos de ñame, para a continuación pedir que todos los enemigos de los asante sufran el mismo destino en interés de la Nación.
Tubérculos de ñame nuevos son depositados en el bosque, más alla de la kurotia, donde se cree están pendientes los espíritus de los ancestros de los enemigos muertos; durante este ritual el silencio es sepulcral y se sabe que antiguamente, el que tosía, estornudaba o emitía el mínimo sonido, era ajusticiado inmediatamente por el adumfoo o verdugo real, que se encontraba entre los presentes.
ritual Odwira
Este anterior momento es el más importante del ritual Odwira y comprenderlo pasa por conocer su complejidad; awo significa hermafrodita, pero resulta que fue un hermafrodita el único humano sacrificado a Asase Yaa, deidad de la tierra, con el fin propiciatorio de fecundidad y buenas cosechas. Pero awo también significa nacimiento en su relación con la filiciación o genealogía y por tanto parentesco. Awo además es la etnia el pueblo concreto, etnia o pueblo asante, es la cualidad de ser asante se sea mujer u hombre y de pertenecer a la Nación Asante, ser Asanteman.
Y recordemos que para ellos la muerte, encierra conceptos distintos a los nuestros, para ellos la muerte no es lo opuesto a la vida, sino algo así como otra vida pero virtual, de tal manera que su término owu, es muerte y aw, nacimiento. Retomando ese momento concreto del ritual, vemos como con él, periódicamente renovaban física y místicamente sus limites y fronteras, entre la ambigüedad sexual de Awo y sus connotaciones sobre parentesco y etnia, además de esa doble, opuesta y por eso complementaria percepción entre awo y owu.
la ofrenda de ñame al bosque
Este momento del ritual además sirve de enlace entre el año que se va y el nuevo que llega, que comienza con la ofrenda de ñame al bosque y la donación de algunos otros, a los espíritus de los enemigos vencidos; el pasado y el futuro se enfrentan, en una transición que puede tornarse peligrosa. Finalmente, este rito tiene lugar en la noche, en el silencio más profundo.
Las únicas personas a las que se les permite asistir son al Asantehene en persona y a un grupo de individuos elegidos a dedo. El Okyeame, en el nombre del gobernante, se dirige a Awo, a los espíritus de los antepasados enemigos y a las entidades sobrenaturales o abosom, todos del peligroso mundo del bosque. Sin embargo, están obligados a entrar en comunicación directa con él, representante y garante del orden de la cultura y la sociedad del hombre.
Conclusión
El encuentro de estos dos antagónicos mundos no se prolonga innecesariamente, y los participantes se retiran con la mayor celeridad, cuidando de no dejar nada en el acto, niguna palabra, nigún sonido, y ningún movimiento que denote el más mínimo estado de ánimo. Sin otros asistentes más que los invitados elegidos y el Okyeame, es entonces cuando los condenados son ajusticiados inmediatamente, como si la premura fuera exigencia del reino de más allá de la kurotia.

Juanjo Andreu
Profesor de Bellas Artes y comisario cientifico de arte tribal africano