Nkwantanan, la encrucijada
En los rituales de Odwira, el Asantehene transitaba por toda la capital, asegurándose de que estuviera preparada, en todos los sentidos, para esta gran celebración anual. Este circuito que supervisaba el Asantehene se hacía el 16º día del calendario de aduadanan, que caía siempre en jueves, día además dedicado a Asase Yaa, la Madre Tierra, y que por ello estaban prohibidas todas las actividades agrícolas.
Durante el recorrido, el Asantehene supervisaba que los elementos que limitaban la demarcación entre el espacio digamos civilizado, del que él era garante, y el hostil o peligroso que era el del bosque o naturaleza, estuvieran en perfecto estado y personalmente, él, debía practicar libaciones rituales a nkwantanan, el cruce de caminos, que era punto de partida de todos los caminos nkwantempon, que salían de Kumase

Dominic Zahan
Como bien explica el profesor Dominic Zahan, en todo África Occidental y si cabe más acusado entre los akan, era el concepto de poderoso nudo sobrenatural, donde podían concentrarse todo tipo de poderes, las nkwantaman o encrucijadas, maxime en estas, que eran ejes de todos los caminos que partían de Kumase.
Este cruce eje o nudo de caminos, estaba en ese limite del que antes hablábamos, el kurotia, y si se hacian rituales y libaciones para que no penetraran invasores, sobrenaturales o humanos, era preferible que ese espacio inmaterial que quedaba libre lo ocuparan un aboson, preferibles antes que los otros, pues se estimaban más cercanos a lo humano y por tanto manejables.
Para que esta frontera fuera más efectiva contra esos poderes sobrenaturales y quedaran repelidos, se levabantaban altares o se enterraban en ese punto la nkwantaman, del limite o kurotia, diversos amuletos protectores como los nduru o sing aduru. Según la tradición, Okomfoo Anokye es quien habría identificado el nkwantanany los ingredientes necesarios para fabricar estos amuletos. Bowdich en 1817 afirmó que :
« Los principales funcionarios de Kumase sacrificaban un esclavo a cada entrada de la ciudad, es decir, en cada nkwantaman ».

Juanjo Andreu
Profesor de Bellas Artes y comisario cientifico de arte tribal africano