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Juanjo Andreu

Dossier digital de antropología africana y arte tribal africano.

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Gabón

Mami Wata y función de los ritos Cap. XXV

marzo 11, 2025 by Jorge Ruiz Deja un comentario

Función de los ritos

Sea cual sea el rito y el pueblo que lo efectúe, todos tratan básicamente de inculcar los valores y despertar las utilidades de cada persona en función de su condición y sexo. Si es una mujer, esta deberá aprender las reglas sociales y comprender sus metas como mujer y persona.

En un primer estadio la niña aprenderá a comportarse, cuidar a los más pequeños, saber donde está el agua recogerla e incluso potabilizarla; pasará después a aprender las labores de la casa, cocinar limpiar e incluso hacer de ella un hogar adornándola; posteriormente sabrá cuáles serán sus obligaciones como mujer y futura esposa, aprender agricultura y como ayudar a construir su cabaña.

Tras esto irá al mercado primero acompañada y luego por su mano y con su mercancía, con el tiempo podrá ser elegida como personage relevante y sentarse en las reuniones de ancianos.

 

En determinadas zonas podrá acceder a integrante del rito a Mami Wata, diosa que vino de más allá del mar, por lo que necesitará de una habitación para inciensos y ungüentos, polvo de esteatita blanca, figuras y útiles para flores, pues debe embellecer el habitáculo donde colocar una mesa con un espejo, en el que la diosa le permita ver lo insondable y místico.

Mami Wata
Sacerdotisa Mami Wata

Rito a Mami Wata

Será su sacerdotisa, en un ritual muy difundido entre los pueblos costeros de todo el gran Golfo de Nigeria, que en su interior contiene los de Biafra y Benin, y cuya enorme influencia trasciende, tierra adentro, penetrando a través de las numerosas vías fluviales que lo irrigan.

En otros procesos, aprenderá sobre sanación, de los derivados de minerales, plantas y su maceración  y en el ritual Mwiri expulsará el mal espíritu del paciente que le llevarán, demostrando estar preparada para este cometido en este ritual que es de protección.  Los varones sin embargo difieren de estos cometidos y se les enseñan normas sociales y reglas sobre el respeto, saber escuchar, que él es integrante de una comunidad y que sin ella no es nada y a su vez es parte fundamental del todo demostrando coraje y entrega, conocimientos sobre la caza y o pesca, la agricultura, la navegación, cómo orientarse y defenderse y en definitiva ser un individuo adaptado y predispuesto a ser el último si así se le solicita o el primero si así se le requiere.

la clarividencia y la magia

Hay cuestiones comunes pues aunque Mami Wata  necesita de  feminidad, e introduce a las mujeres en el devenir de la clarividencia y la magia, no excluye a los hombres. En otros rituales se prepara a ambos para llevar a cabo un buen matrimonio y propiciar la fertilidad.                      

 Ciertamente ellos toman en serio sus compromisos y los sellan con rituales, nosotros gustamos de caras ceremonias donde el compromiso cerrado por la mañana, se rompe sin despeinarse por la noche, a pesar de lo costoso del alquiler del chaqué, traje de novia, iglesia, flores, limusina y banquete con copas y charanga. Ellos se juramentan para cumplir lo establecido, y sus máscaras y estatuillas refrendan su pertenencia  a una sociedad que atestigua que no son seres corrientes.

      Como en cualquier parte el color adquiere significado concreto y en los ritos de los pueblos de Gabón tienen un porqué.  Pueden mostrarse en prendas de vestir o adornos, sobre la cabeza u hombros.   El blanco usado ​​por los iniciados tiene dos significados.    Durante los ritos de iniciación, el blanco es a menudo el color de la primera fase, es decir, la lucha contra la muerte.   Pero en lo que respecta a la brujería, el blanco es un símbolo de limpieza.  Luego está el rojo, que es el color de la sangre y la vida.  El color negro es el color de la noche, el sufrimiento, la prueba, pero a veces también el misterio.

Mami Wata
En esta imagen, dos iniciados Vuvis tras haber ingerido iboga en el ritual Bwiti. Habla de su pueblo la pintura blanca de su cara con la línea longitudinal y taparrabos también rojo.

el rito Bwiti

barro teñido de negro con hollín durante el rito Bwiti
Vemos aquí, durante su prueba, un hombre embadurnado de barro teñido de negro con hollín durante el rito Bwiti.

El verde del follaje, por último, es el color y vestido o aditamento de los iniciados, durante la etapa en que tras el despertar, celebran la victoria sobre la muerte, entre los Mitsogho y Myéné.   

el rito Ndjembe,
Muchacha en el rito Ndjembe, adornada con verde hojarasca, tras el despertar.

Ritos de paso según el sexo

Algunos ritos datan de siglos de antigüedad sin que esté claro su origen. Otros se adaptaron por presiones colonialistas o desaparecieron, aparentemente, en esas épocas oscuras, para resurgir en el siglo XX. Puede que cambiaran modos pero no el propósito, que sigue siendo integrar a las nuevas generaciones en la sociedad como nuevos componentes preparados mediante los rituales iniciáticos. En ellos los adolescentes se inician pasando pruebas que pueden parecer absurdas, duras e incluso a veces violentas y no sólo en el aspecto físico, sino también en el mental, a los que se sobreponen con total entusiasmo, dedicación, sumisión y compromiso.

Estos ritos de paso son diferentes según el sexo del iniciado.

Hemos visto los muchos pueblos que hay en Gabón pero nos centraremos en dos de ellos, los Myénéy Mitsogho, cuyas prácticassiguen los demás.

También hemos visto que el Ndjembe es el rito de paso que garantiza la transición de la niña al estatus de mujer, entre los grupos étnicos myé, que agrupa a todos.   

El Ndjembe

El Ndjembe para ser preciso ‘no’ es un rito. Es ante todo una tradición, pero también es un período de capacitación, similar en todo a una iniciación, tanto espiritual como física.   Se ha llegado a asociar con actividades de carácter mágico e incluso demoníaco a veces, que propicia que las iniciadas puedan comunicarse con los espíritus y el más allá, accediendo al futuro o aclarando hechos oscuros, lo que les otorga un carácter que infunde respeto. Es un ceremonial practicado por mujeres únicamente, donde todos los hombres quedan excluidos.   

 El Ndjembe es e incluye obligadamente en su liturgia una danza, que las iniciadas efectúan en secreto, aunque en contadas ocasiones en que el acontecimiento lo exige también en algún acto público. Este ritual se prolonga entre dos o tres semanas, durante las cuales las aspirantes se enclaustran. La dirección queda en manos y bajo la responsabilidad de la sacerdotisa principal o ‘Madre espiritual’.                             

Vuelvo a reiterar la dificultad de aislar o contextualizar a los Vuvis sin cohesionarlos a los Tsogho, pues en el fondo son uno aunque hemos visto que en parte existen sutiles diferencias, no en lo concerniente a los modos o practicas rituales, entre otros, donde siguen los mismos criterios y  maneras.   

Sabemos que ambos practican desde muy antiguo el rito de circuncisión o Mwiri y que el Bwiti tiene origen en los binga o pigmeos del centro de Gabón que parece lo practicaban desde hace milenios y que durante el siglo XIX trasmiten a los Tsogho,que lo difunden, pasando desde entonces a ser el ritual más importante.

Ellos cuando van a practicarlo, literalmente dicen que van a ‘hablar Bwiti’, que es en esencia cantar al unísono una especie de salmodias bailando rítmicamente. 

los binga o pigmeos Bongo

Si el Njembe es femenino el Bwiti  lo es masculino. Pero no equivoquemos, son más que ritos de paso puberal, aunque en ambos hay espacio para dar esos pasos a la edad adulta y en ambos casos tienen como colofón el Eboga, el momento concreto de la consunción de Iboga de igual manera que hacen los adultos. También se ha dicho que a las niñas no se las practica ningún tipo de escisión, aunque sí de circuncisión a los niños en el ceremonial Donge de la sociedad Mwiri. El Bwiti hemos visto que tiene origen en los binga o pigmeos Bongo, los del subgrupo Baka cercanos a los Tsogho, son los que a estos lo muestran.

El Bwiti es la manera en que concebían su conexión espiritual con la naturaleza, la del cazador recolector que respeta a quien le da de comer. Imitando a los seres con quienes convivían, poderosos animales respetados y que les respetaban, comían aquello que veían consumir a estos enormes y poderosos vecinos, elementos de árboles concretos que antes de ir a cazar, les otorgaban energía y clarividencia para adelantarse a los pasos del animal a abatir. Consumían al igual que los animales, hojas, cortezas, raíces o madera. 

bo-hete

Durante milenios, parece ser que era cotidiana su ingesta, lo que dotó tras sucesivas generaciones de una particular sensibilidad a estos elementos, lo que hace que necesiten dosis muy bajas. El principio de Bwiti  como ya hemos visto, está contenido en la raíz misma de la palabra bo-hete ‘emancipar’, ‘liberar’ literalmente ‘dispersar un fluido fuera del recipiente’.                      

Los binga o pigmeos, conciben al hombre como una creación de las fuerzas invisibles, siendo el cuerpo el claustro o recipiente del que debe escapar para alcanzar la libertad, la emancipación.  El propósito de este ritual es permitir que el neófito obtenga profundas y especiales visiones a través de la deglución de la corteza de la raíz del arbusto iboga.

Mami Wata
Danza del fuego en la vigilia ritual del Bwiti Ngozé,  de los Djimi de la villa de Otou, grupos étnicos Okelendé y Onkila

la iboga

El iniciado, dependiendo de la dosis de iboga que hubiera consumido, podía reaccionar de dos maneras diferentes. Si la dosis equivalía a lamer el polvo adherido a la yema de un dedo, dosis baja, la iboga incrementaba la percepción, siendo especialmente útil para aquellos primeros binga o pigmeos cuyos cazadores percibían de manera privilegiada los latidos del bosque; esta ingesta, bastaba además para conseguir un efecto estimulante que les mantenía despiertos durante varios días. 

Si la dosis era más alta, podía producir nauseas vómitos y un estado de astenia muscular, que dejaban tan exhausto al individuo que casi en trance, se veía asaltado por continuas visiones en una semiinconsciencia que le permitía ‘ver en el bosque’ como si de un médium se tratara. Estado que los iniciados buscaban y deseaban, aún con el desagrado al malestar que les provocaba y el temor a algo peor.

La iniciación al Bwiti

La superior ingesta, llevaba a estados comatosos, donde la pretensión era ‘abrirse’ y la persona ‘regresaba’ con la sensación de haber ‘pasado al otro lado’, haber visto de cara a la muerte. La iniciación al Bwiti, que comporta la ingesta de iboga, es por consiguiente una temeraria prueba física, que los maestros saben administrar, pero de la que el iniciado vuelve cansado, dolorido por las arcadas y la tensión muscular y en general deprimido porque le esperan otras experiencias similares nada alagüeñas. Aunque al final el efecto adictivo, hace que no puedan prescindir de ello.     En castellano diríamos que: ‘Sarna con gusto no pica’.     

 Y ellos: ‘Acepté el reto, acepté el rito, tomé del árbol y se me trastornó la vida’.     ‘No se trata de controlar nada, si no confías demasiado en ti, si tratas de controlarte durante la iniciación, no verás nada, no, no te concentres, ¡Es el dejarte ir lo que te deja ir!’.  

La iniciación al Bwiti

Edika

Todo lo que comienza tiene un final y un fin.    Hemos visto cual es el fin, ahora veamos cómo se finaliza  toda esta parafernalia que se encierra en una realidad actual que en parte y mayoritariamente, se efectúa con un claro propósito comercial y que en privado ellos viven con toda intensidad. Ciertamente es fácil adivinar que todas las fotos que dejan hacer, con gran carga de dramatismo o calidad técnica e incluso artística, nada tienen que ver con esa privacidad y que excepto en alguna, muy muy antigua, no se atisba un verismo de la realidad.

En la actualidad, algo han cambiado las cosas, o eso parece escuchando a quienes han ido y pasado por la prueba. Y aunque el interés sea indudable, no estoy muy seguro que quien tanto respeta sus costumbres, acceda a realizar la ceremonia real, para alguien con el que nada tiene en común, so pena que sea por alardear si sale en alguna foto o recibir algún tipo de beneficio.  Precisando un poco esta situación, paso a transcribir lo que se me ha contado.

Tras los rituales previos y la ingesta de la ‘madera sagrada’ llega Edika, la  ‘protección’.   Edika es la última evaluación donde se incluye el proceso final repartiendo sustancias diversas a modo de antídotos, a aquellos que la iboga no ha permitido regresar o aún están a mitad de camino; a ello se suman los parabienes de los asistentes, o la conexión que se crea con el grupo con quienes se ha convivido en este largo ceremonial que ya será permanente, sacrificando un animal que no sólo será una salvaguarda del iniciado, sino la rúbrica de esa hermandad creada entre el grupo.  

el neófito

  En teoría, Edika se realiza al término de la iniciación, aunque a veces, las dudas del bandzi, el neófito, pueden hacer que transcurran varios días hasta que se convenza y confíe, dedicándose ya el grupo a terminar de preparar la fiesta.   Las arcadas y vómitos producidos  por la iboga ingerida, se da por seguro que han limpiado las paredes de intestinos y mente dejándolos liberados, esta idea de que los vómitos actúen como depurativo no solo fisiológico sino también mental, hace que Edika se conciba a modo de antídoto, contra los posibles efectos que temporal o cíclicamente se pudieran presentar.                                                                               

  Es la panacea  que gracias al aceite de palma y un extracto de moabi, otro arbusto ahora casi en extinción por esta causa, aliviará y protegerá los revueltos estomago e intestinos.                                            

Los componentes y la formulación parece que fue obra del clan Masango, la ‘gente de la fronda’, los hermanos de las plantas.   Es sabido el profundo conocimiento que tiene el pueblo gabonés  sobre las plantas y cómo sacarles partido, pero los que desde tiempos inmemoriales habitan el bosque son sin duda grandes expertos.

Edika por esto se convierte en una comunión  ritual, el ágape que ayudará al bandzi a enderezar cuerpo y mente y así entender mejor lo revelado, a cuestionarse cuestionando, para encontrar el camino donde encontrarse.

Marie Go, de la que tantos detalles he extraído sobre este tema nos dice:

“El Bwiti al igual que una misa con su intróito comunión y despedida, presenta tiempos distintos, entre los que destacan dos cuyos rituales y técnicas difieren significativamente: Misoko y Disumba.

Las ngangas

Primero, los ‘ojos’ de Bwiti Misoko en lenguaje tsogho, es un culto a la consulta, cuyo propósito es esencialmente terapéutico. Se presentan entre tres o cinco maderas,       –trozos del arbusto–, algunas frutas, granos de calabaza, cacahuetes, aceites y un sacrificio.  Las ngangas durante el Bwiti Misoko visten collares y ropa de baile. El propósito de este ritual es gestionar y resolver los problemas de la vida cotidiana. Por lo tanto, cualquier persona convencida de ser atacada por la mala suerte, sea porque la maldad la golpee o que sus muertos no la dejan en paz, será transportada al mundo invisible por la asistente de nganga y para resolver sus dificultades.                   

En segunda parte, está la Disumba de Bwiti, que lleva el nombre de la mujer antepasada del Bwiti de los Mitsogho, –y con ellos de los Vuvis-. La Disumba se habría desarrollado más abiertamente que el Misoko, cambiando constantemente, de acuerdo con las revelaciones de los nganga, curanderos divinos, y las tradiciones étnicas o cristianas que integró de inmediato. 

rito Disumba

El propósito del rito Disumba es llevar al postulante desde el principio más allá de los problemas que él conoce, para permitirle concebir su esencia más allá de la existencia, en comunión con la Luz Creativa. Es una experiencia que podría llevar, según el Bwiti, a conocer vidas anteriores o futuras, al Creador e incluso a los fundamentos mismos del Universo. Durante el primer día del rito Disumba, hay una purificación del cuerpo: es un día dedicado al cuidado, con eméticos. Todo un día para vomitar.

 El segundo día está dedicado a la limpieza completa del espacio donde tendrá lugar la iniciación. La limpieza de estos lugares sagrados por el futuro iniciado es de gran importancia, atestigua la conciencia que demostrará en el rito. Esto también asegura que ningún elemento extraño perturbará las visiones del comedor de madera. Luego está el baño ritual, que asocian al ‘bautismo’. El iniciado debe primero confesar sus faltas pasadas en voz alta antes de entrar al río. Se le dan un puñado de hojas de iboga”.

Marie Go misma nos relata expresiones de iniciados, directamente vividas:

       “Cada vez que escribía algo en mi corazón, tenía que cortar una hoja por la mitad y tirar un trozo al agua, así que todo se fue al lecho del río con la corriente”.      Luego lo lavan y le piden que vaya y venga entre las piernas del maestro bajo el agua. En la Disumba de Mitsogho, la tradición más antigua, el futuro iniciado pasa a través de una abertura en un arbusto que está parado en el río. Por lo tanto, simbólicamente pasa a través de la puerta angosta anunciando su renacimiento. El maestro de la iniciación coloca sobre una hoja de mbongo un trocito de resina de okoumé al que prende fuego, con este acto se pretende representar la piragua con la que se inicia el viaje de iniciación.

    “Esta sábana tiene realmente la forma de una canoa, flota muy bien sin volcar, y una vez que la llama está encendida, debe pasar entre las piernas del maestro iniciador, quien está de pie ante usted en el agua, y dejarla en el agua, en el lecho del río, sin encallar, ni a la derecha ni a la izquierda”. 

bautismo

Luego se da paso al bautismo: 

Los oficiantes, primero buscarán la enorme vaina roja que se encuentra en la parte superior de un árbol del bosque secundario al que  llaman kombo kombo, literalmente jefe jefe, el ‘doble jefe’. De alguna manera, esta vaina roja se asemeja a un pequeño bastón con el que los asistentes  golpean la cabeza del iniciado hasta abrirlo, tras lo que el nganga da una flor al bandzi, que la tiene que tragar sin masticar.     

“¡Ah! Comer esta flor es una cosa sagrada, tiene una especie de suavidad que te llena. Sientes que es una flor que entra en ti causando un gran efecto”.

Finalmente, se saca al iniciado del río, sentándose en la orilla frente a una antorcha de okoumé, donde se le da el primer bocado de madera sagrada, previamente prensado en bolas.    

 “La iboga fresca llena la boca. La primera es menos amarga que la siguiente”.                 

Se inicia la música donde los instrumentos cogen protagonismo; el arpa, dulce y palpitante y la sonora trompa llaman a los seguidores a acercarse a la casamata. Se incorporan todos entre esperanzados y nerviosos alejándose del rio en fila, llevan una vela encendida, y van atravesando el cementerio para acercase al santuario.

En el interior del santuario el iniciado se sitúa  a la derecha, el lugar de las mujeres. Es un pequeño habitáculo que semeja en esta ocasión el útero materno, siendo la entrada la puerta ‘al nacimiento’. Tumbado sobre una estera, a su alrededor dispone de una pequeña barca en la que hay un loro de madera y una vela. Así, comienza el ‘viaje’ del iniciado. Un viaje que la Disumba y la ‘madera sagrada’se encargaran de llevar a buen transito.

Misoko y Disumba

Entre Misoko y Disumba se observan diferencias.

     En Disumba es muy superior la ingesta y no se consume del mismo modo. Se preparan tiras estrechas y cortas con las que se hacen bolas y tras ensalivarlas en la boca se tragan. Tras su consunción  y el tiempo que necesite, el iniciado puede irse libremente.

     En Misoko la madera se ha tenido secando al sol, como una ofrenda para que este la fortalezca, pero también la reseca lo que se aprovecha para trocearla y pulverizarla, tras lo que se ingiere pinzandola con los dedos o impregnando un plátano que se consume a la par. El iniciado o banzi, no se puede levantar, mucho menos marcharse, lo que hace el viaje, realmente diferente.

Conclusión

El ser humano es rico desde el momento que nace y no deja de acumular riqueza hasta el ultimo día de su vida. El problema es que no todos saben administrala.

Nada más ponerse en pie, su fantasía le lleva a ser, Tarzán, Pepa Pig o Bob Esponja juntos, por ejemplo. Habla con los perros de la tv., aunque sabe que no con el que de verdad tiene o se cruza. Después, la frustación le vuelve cauto o iracundo pero aprende a adaptarse, entonces su mente vuela con Batman, trepa como Spiderman o resuelve como Catwoman. Entre medias aparece cariño, que es el nombre que le dan los adultos a eso que siente cuando su madre o padre abuelos  hermanos o mejor amiga amigo, le provoca el verlos.

Al poco, llegan los sentimientos de perdida y dependiendo de la imaginación que le echó, llega el duelo, esa sensación de haber perdido aquel aquella o aquello que ya no tiene y que antes era fundamental. Pero ya con zapato de tacón o corbata, sigue pensando que su cuento fantástico es viable una y otra vez, aunque le cambie el principio, el final, el o la protagonista y el partenaire, el caso es que él se creó un equipo, siempre leal y solidario del que siempre es líder indiscutible. Y así evoluciona. Evolucionamos.

Evolucionamos allí donde estemos asentados, pero allí donde estemos asentados, todo depende de las circunstancias pues no es lo mismo ir a la escuela en el coche de mama que hacerlo a pie con o sin zapatos y tras casi dos horas de camino; ni tener como mascota un móvil o una tablet que una vaca o colobo; tomar antes de comer un vermút en el Cebo del Urban, que esperar la torta de maíz o el plato de arroz hervido de donde hoy también comerá mi hermano el mayor, que no ha podido ir al instituto.

Espero os haya sido útil y pedir como siempre que si apreciais  errores o aportar datos, no dudéis en comentarlo, pues se trata de hacer entre todos, las cosas bien.

Gracias.

Bibliografía

textos consultados

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Enlaces

sitios web consultados

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http://jacqver.pagesperso-orange.fr/texte/art/nuitsdebwiti.htm

http://www.institutfrancais-fondsgabon.org/livres-numeriques/masques-du-gabon.pdf 19cf  le mari trompé Téta a mokeba des Tsogho, p. 46-.

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https://tel.archives-ouvertes.fr/tel-00984318/document                       http://horizon.documentation.ird.fr/exl-doc/pleins_textes/divers18-07/21509.pdf

Juanjo Andreu

Juanjo Andreu

Profesor de Bellas Artes y comisario cientifico de arte tribal africano

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Publicado en: África, Blog, Pueblo Vuvi Gabón Etiquetado como: Gabón

El relato oral de los vuvis de Gabón Cap. XXIV

julio 29, 2024 by Juan Jose martin Andreu Deja un comentario

El relato oral de los vuvis

El relato oral. Los habitantes de la zona, que ahora conocemos como Gabón, excepto lo relatado por occidentales antes de 1960, no tienen como país una historia. Tampoco los pueblos estaban interesados en darse a conocer entre la duda, no exenta de temor, de si era conveniente. Sus dudas tenían fundamento.    

Otra cosa es esa ancestral y global ilusión del humano por preservar sus orígenes y trasmitir sus conocimientos. Y estos pueblos al igual que aquellos y esos otros, mantienen vivas sus tradiciones y recuerdos gracias a los ancianos que reúnen a los niños al anochecer, para entretenerles y asombrarles narrándoles historias que les muevan a ser mejores y sobre todo útiles a su sociedad, o los alabados Mbóm, similares a nuestros trashumantes juglares o bardos, que de pueblo en pueblo y en este caso, les emboban y dejan con la boca abierta, y no sólo a los niños o jóvenes, sino también a los adultos, relatando e ilustrando el episodio épico del Muett.  De este relato hablaremos más adelante y aparte, pues es compartido por todos.

El relato oral  vuvis
El relato oral vuvis

Cultura  ritos y tradiciones

Cultura  ritos y tradiciones, se han transmitido ancestralmente gracias a la palabra, alcanzando el rango de arte. Estos Mbóm o ‘maestros de la palabra’ son como los ‘griots’, la ‘memoria viva de África’.

Ocupan un lugar importante en el pueblo donde son respetados y admirados y como pasa con los herreros su dedicación es trasmitida  de padres a hijos. Son como nuestros ‘cómicos de la legua’, al mismo tiempo narradores, historiadores, bailarines y músicos.  Varias son las maneras que utilizan para expresarse.

 La canción es tal vez la más demandada y usada, de hecho  es cantando que explican  las costumbres y los valores de su gente, acompañados normalmente  por algún  instrumento musical. La declamación histórica es otra importante manera de transmisión oral. Como en cada caso está ligada al entorno y gentes donde se produjo, se recrea por y para los descendientes y normalmente contado a los jóvenes por los ancianos.                

El mito, esa fábula envuelta en mágicos episodios donde la moraleja final reafirma de una manera u otra el valor de los fundamentos de sus reglas y compromisos sociales, tiene su base en dos paradigmas ‘¿Quién creó el mundo? ¿Y cuál es el lugar del hombre en este mundo? ‘, como nos pregunta el profesor D.Zahan en su libro ‘Religion, spiritualité et pensée africaines’.     

El mito

El mito es por tanto lo que se ocupa de explicar o preguntarse sobre los misterios de lo sobrenatural, no como la historia que aún exagerando o mermando, sí está basada en episodios verídicos. Pero aún escapándose al razonamiento, el respeto por la palabra expresada, máxime en pensamientos que requieren de asimilación y profunda reflexión, en la tradicional

África estos relatos son la palabra con valor, ‘seria’, de la cual uno no se atreve a dudar. Estas disquisiciones no están abiertas al pueblo o gentes en general, sino que se circunscriben a personas pertenecientes a ese círculo privilegiado y preparado para discernir sobre este tipo de información.

El relato oral  vuvis
El relato oral vuvis

moungongo bwiti

Imprescindibles los monocordes y ancestrales sonidos, moungongo bwiti, que emanan de los instrumentos preparados para que la danza conduzca a la abstracción.  

Otro canal importante de trasmisión oral son los proverbios, que tanto circulan y se sacan a colación en África, y que los ancianos recitan reiteradamente a los jóvenes tras lo que asimilados por estos, a continuación gustan de enhebrarlo a un cuento con el que explicar mejor su significado, para pasar después a discutirlo.

Hemos dicho siempre que para entender a otros, debemos ponernos en sus zapatos. Y si no tienen? Pues en sus ojos, pero hagamos ambos esfuerzos aunque nos duelan. El africano tiene en su tradición oral, todo lo que nosotros en nuestras bibliotecas nacionales. Ellos ven en la escritura el mundo occidental, pero mantienen sus conocimientos, de todo tipo, en esa trasmisión que aún hoy, que internet deambula por todas partes cual bardo juglar o griot, o en esos ancianos que por la tarde se reúnen a la luz de la lumbre o los mbóm, nuestros ‘cómicos de la legua’, que decíamos arriba, juglares o bardos que se decía antes, itinerantes ambulantes monologuistas, ahora, de tv en tv radio o garitos que antes fueron teatros, que narran jocosa o críticamente los sucesos cotidianos y que para las gentes de las que aquí hablamos son Mbóm Muett.

Conclusión

Ciertamente la trasmisión oral  a través de los siglos puede distorsionarse de mil maneras y por diversas circunstancias, pero las epopeyas llegan en África exclusivamente por ese medio aunque lo que ahora llegue sea cuestionable o lo veamos como irreal, sabiendo que a todo se tienen que añadir buenas dosis de sentido común y voluntad, tiempo y esfuerzo, por aclararlo o aclararnos.

Juanjo Andreu

Juanjo Andreu

Profesor de Bellas Artes y comisario cientifico de arte tribal africano

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Publicado en: África, Pueblo Vuvi Gabón Etiquetado como: Gabón, relato oral vuvi

Evolución de los ritos en los vuvis de Gabón Cap. XXIII

julio 14, 2024 by Juan Jose martin Andreu Deja un comentario

Evolución de los ritos

Todo en la vida evoluciona, la adaptación es algo intrínseco a la naturaleza, creo que ya nadie duda de esa cualidad que camina con nosotros.

Pero sigue habiendo miedos y por ello quien se aprovecha sacando partido como depredador y quien lo sufre como víctima.

Algunos se iniciaron en catacumbas y ahí estuvieron durante siglos, y en menos siglos se pasó a iglesias, cada vez más fastuosas, y de estas a catedrales, siempre, se supone, intentando que los valores fueran los originales, intentando.

En África igual, solo que ahí, donde también se partió del miedo o la incertidumbre a lo desconocido, el rito Ndjembe, por ejemplo, utilizaba pieles de animales donde la piel de algún animal simbolizaba defensa contra el miedo y la de otros alimento o vestimenta; como la corteza de determinados árboles aportados a la comunidad como alimento, o apta, previo cuidadoso tratamiento para hacer determinados productos textiles, macerándola y bañándola en agua y látex del mismo árbol adecuadamente; o de vegetación temprana símbolo del nuevo tiempo; el caso era aprovechar recursos y enseñar con solo lo exterior una serie de valores, fundamentales en otras épocas. Ahora basta un taparrabos de cualquier tejido, o el pantalón de deporte que cualquier turista se haya dejado olvidado o roto.

Evolución de los ritos

Los binga Bongo

En el caso de la circuncisión, hoy pueden acudir los padre a una clínica o médico titulado universitario, o al tradicional. Siendo conscientes que mientras el primero garantiza la salubridad de la operación, en el otro caso los riesgos son múltiples: infecciones, hemorragias o contagios de sida por ejemplo, pero claro, eso no llega a ser lo importante para determinados padres o a veces muchachos que prefieren demostrar su coraje optando por ser operados por un médico tradicional, lo que plantea un problema real y una pregunta: ¿se debería prohibir la circuncisión?

Estos ritos concretos, con consumo de potentes tóxicos nacen entre pueblos muy primitivos como los binga*1 Bongo, que al igual que vieron cómo los elefantes o molnkèle  mbèmbé, el desaparecido rinoceronte del bosque y otros herbívoros, comían y comen hojas tiernas, cortezas, raíces o maderas, no es difícil comprender que experimentando, lo prueben y coman, aprendiendo y conociendo de los efectos de cada cosa, por lo que establecen la cantidad segura que de cada una se puede ingerir. No se sabe de muertes u otro tipo de desgracia, pero es difícil creer que de haber sucedido, dada su manera de interpretar los infortunios o la muerte, hubieran mantenido su consumo.

Incluso parece ser que los maestros, establecían controles donde la cantidad fuera la adecuada y si alguien tardaba más de lo considerado normal en volver de su ‘letargo’ la familia se apresurara mediante pellizcos bien administrados a despertarlo. Nunca se oyó de casos y por si acaso, para ello estaba el recurso de los pellizcos, que sin ellos saber porqué era muy adecuado pues suponían una dispersión del alucinógeno por el cuerpo, con la consiguiente disolución y menor efecto. 

el folklore

Ahora, donde el folklore parece estar por encima del antiguo recurso, implica riesgos y peligros físicos y psicológicos, derivados de ingestas incontroladas y la suma de otros diversos componentes.  Esta planta, aunque digan que la dosis no es toxica, si no es regulada por un experto, los viejos maestros lo son pero nunca tratarán con un no iniciado, y no se es precavido, puede producir alteraciones profundas en la percepción de la realidad  y contrariamente a lo pretendido, llevar a un mal viaje.

No solo porque pueden producir efectos tónicos, que pueden persistir incluso posteriormente con secuelas a largo plazo. También  efectos físicos y mentales, que pueden producir la muerte durante el rito del Bwiti.

La planta de Iboga utilizada en esta iniciación tiene propiedades psicodisilépticas, es decir, puede dañar el cerebro de tal manera que la salud mental se vea afectada, hasta el punto de que las alucinaciones o retrogresiones persistan de por vida.

Turismo y Bwiti

De todas maneras llega a tal punto la credulidad de aquel que va convencido de que la experiencia será inolvidable, que desde hace años, se hacen determinadas prácticas rituales llamándolas Bwiti, que nunca se manifestaron ni fueron descritas y que parece que ahora prevalecen, efectuadas por algunos que se dicen maestros, que en connivencia con ciertos guías turísticos, envueltas en morbo y con él más precio, influyen hasta el extremo en que algunos como parte del ceremonial de iniciación, aceptan el golpear, o ser golpeado en el cráneo tres veces con un martillo para liberar su mente, o perforar la lengua con agujas de coser e incluso de hacer punto para liberar el pensamiento, como si en los orígenes estas herramientas las extrajeran del árbol del todo a cien, sin verificar qué se les da a probar y sin saber realmente en qué consiste, de verdad, el Bwiti, que desde luego no es nada de esto. Es como ir de Semana Santa al Kurdistán.

Todos los diferentes ritos, así como los diferentes valores, deben ser realizados, adquiridos y demostrados, para tener acceso a un estatus social privilegiado. Por ejemplo, dado que el Bwiti proporciona una visión que alimentael conocimiento, es una iniciación esencial para el individuo, porque cuanta más información proporcione esa extraordinaria visión , mejor estará considerada. 

los mwiri

Los rituales no solamente les introducen en la sociedad, sino que les hace partícipes en la lucha contra la brujería, como en los ritos de protección de los mwiri utilizados también por las mujeres. Al hacerlo, los hombres muestran sus conocimientos y habilidades, que han aprendido a lo largo de su educación. La circuncisión, pone de manifiesto su virilidad y los coloca en el centro de la unidad familiar. Cuando el Bwiti entra en la fase de la ingestade Iboga provocando alucinaciones, sirve para revisar el transcurso de la vida proporcionando ‘claves para el futuro’.

La Ibogaina

No es gratis la ingesta, como no lo es la del alcohol u otras substancias de similares efectos: náuseas, vómitos, diarreas, astenia muscular, cefaleas o fatiga , se manifiestan recurrentemente si no se anda con cuidado o se abusa, deteriorando el estado físico de aquel que no sepa controlarse.

La Ibogaina, que no el Bwiti donde prima la cautela, también puede causar falta de coordinación motora, sensacion de adormecimiento de los miembros, hipotermia o hipertermia, disminución o aumento hasta la fiebre de la temperatura.

Puesto de manifiesto que no se debe tomar a la ligera, también hay que admitir que ciertos rituales y sustancias utilizadas durante ellos han sido reconocidos como preventivos o apropiados contra ciertos problemas.

Usos preventivos

Por ejemplo, la circuncisión ha resultado una medida eficaz de prevención del VIH, y aunque no es excluyente se constata que lo ha reducido.  La Ibogaina, dentro del Bwiti, ciertamente produce visiones, no entro en de qué tipo o si el iniciado se sugestiona o simplemente lo manifiesta mostrando sus dotes de actor, que supongo que de todo hubo y habrá, pero no hay dudas sobre el control que ejerce sobre otras drogas y el alcohol, y su utilidad como apoyo a la abstinencia sobre estas; aunque fuera del control del Bwiti, si está mal preparada, sí puede llegar a ser causante de ciertos males e incluso la muerte. Ya hemos comentado que en Gabón no se practica ningún tipo de escisión femenina. Entre algunos pueblos practicantes del Bwiti fuera de Gabón sí puede encontrarse quien lo practique, si bien es verdad que no es obligatoria aunque sí optativa.

Juanjo Andreu

Juanjo Andreu

Profesor de Bellas Artes y comisario cientifico de arte tribal africano

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Publicado en: África, Pueblo Vuvi Gabón Etiquetado como: Gabón

Los nganga en la sociedad Vuvi de Gabón Cap. XXII

julio 13, 2024 by Juan Jose martin Andreu Deja un comentario

Introducción

Los Vuvis además honran  a sus padres primordiales con la máscara Disummba, Dissumba o Disumba, ‘madre de la humanidad’ y de Nzambe Kana ‘padre de la humanidad’. Una vez el rito termina, las máscaras se guardan  en el santuario Ebanza donde se reúnen los iniciados masculinos. La madera la impone el culto, ligera para no impedir el baile, la de ‘musangacer cropioides’o combo combo, que llaman ellos.

Las raras figurillas de los Tsogho se usaban para los ritos de la sociedad Bwiti y para el culto hereditario Mombe, como los bustos de relicario, o Moumba Bwiti.

Sus mascaras  triangulares recortadas en la parte superior se utilizan básicamente en los ritos nocturnos de llamada del espíritu  Moghondzi. Como antes se ha visto.

Mugala

Los Vuvis siguen el rito mayoritario y los iniciados, a posteriori, se agrupan en otra sociedad la Mugala en la que en exclusiva se interpreta el relato épico del Muett.

Con estas salmodias de los relatos épicos, transcurre el tiempo donde la noche nunca interrumpe la liturgia, sino que le otorga una parte fundamental de misterio y misticismo.

El rito de iniciación del Bwiti, encamina primeramente al iniciado a consumir corteza o en mejor caso, raíz de la tabermanthe iboga, arbusto perenne con alto contenido de alcaloides y principalmente de la ibogaína, poderoso alucinógeno de rápido y gran efecto. Durante el proceso, la absorción de una gran dosis de alucinógenos permite a los recién llegados obtener espectaculares visiones, las cuales son utilizadas hábilmente por los nganga, sacerdotes brujos o brujos sacerdotes, para validarse.

Bwiti

En origen, el rito tenía principalmente una función terapéutica  conocida como ‘rito de la pena’, pues se elegía a novatos que se iniciaban y que hubieran pasado por algún desgraciado accidente o incidente inexplicable, que sospechosamente y la mayoría de las veces, se atribuía  a que habría estado causado, malévolamente, por un brujo o alguno de sus acólitos.

Las dosis de la ingesta variaban en función de conseguir como resultado, un coma, que al despertar, propiciara la sensación de haber sido ‘aprobado por el otro lado’.

Que lejos de parecer una transición o camino a la muerte, dolorosa y para nada placentera, supusiera una perspectiva distinta ante ese dilema y fuera una clave para el futuro lejos de esa idea.

Este ‘pasar al otro lado’, es el objetivo de la iniciación, que se celebra por lo general una vez en la vida.

La pérdida del miedo a la muerte y como consecuencia, el sorprendente efecto de esta medida sobre la existencia, explica por qué el culto se ha extendido a todas las etnias del Gabón.

Los nganga

El rito, es dirigido por el Nganga, el maestro, el adivino, el que trae el regalo, el director de ceremonias, el consultor y el terapeuta, todo en uno.

Hay más de una docena de apelativos que colgarle y que definan su función. Depende de la naturaleza de lo que haya que tratar, consultar, maldecir o bendecir.

nganga
nganga

Según los términos filosóficosque hemos visto más arriba,del Eboga primero, Kangara, intermedio y Maganga, el tercero último y trascendente, que significa ‘ardiente’ el que quema, deriva de hecho el vocablo Nganga, que vaen funcióndel nivel o grado de este maestro o adivino en referencia a esos dos últimos grados. Tras los ritos de iniciación, Donge o Disummba, los nuevos miembros son aislados del mundo exterior durante un periodo de entre una y tres semanas.

 Después de este tiempo ya se les considera adultos, preparados para Bokayé. Este término significa el primer y último aliento, la relación de Dios con la muerte. Dikombo es el origen, el inicio. Dikombo Bokayé es por tanto y en sí mismo la respiración, el hálito de vida.

Sociedad secreta el Ndjembe

Origen Myene y pueden participar de las danzas y ritos comunales.

Honran a Dissumba ‘madre de la humanidad’.

Mabundi es esa mujer que participa en la iniciación Bwiti dentro de su sociedad Ndjembe. Este término también integra, por extensión, a las mujeres que bailan en la danza Misókó.

En Dissumba, se habla de mabanjie las mujeres Dissumba,  significa que la mujer es ancestro primordial del Mitsogho Bwiti. El Dissumba es, por tanto, la forma de Bwiti más mística, a menudo descrito como el culto a los antepasados, o ‘rastro de la madre’. ‘Donde el arbusto debe consumirse en gran cantidad’.

Mabundi
Mujeres Mabundi con su media caña de bambú, atributo de su relación con su sociedad inciatica de Ndjembe, variante del Mwiri o Bwiti de los varones. Foto de Emilie Chaix

Ritos de paso

Hemos visto hasta ahora los diversos ritos de paso, de la infancia a la edad de compromiso como adulto, de los pueblos Myene de Gabón o los situados en su órbita de influencia, como los Vuvis con los MiTsogho, idénticos en general y el resto de los Myene. 

Comprobando que como en el resto del mundo, este ritual consiste en apartar a los muchachos, de ambos géneros, de sus correspondientes entornos, para enseñarles lo que serán sus nuevas obligaciones a partir de que realicen la ceremonia de aceptación como nuevos iniciados, reitero que los conceptos, no los medios ni modos,  son iguales a los de cualquier otro lugar del mundo.

En ellos, a los niños se les hace ver que están dando un ‘paso’ trascedente en su vida, donde se acaba una etapa, pero que tras el fin se abre la nueva puerta a esa incipiente vida a la que aspiran, tras ver cómo lo han hecho otros antes que ellos y aprender de estos para obtener el respeto que ellos ganaron entre los de su género, como solidarios, generosos y trabajadores, pero sobre todo entre los miembros de su género opuesto.

Paso, solo uno pero trascedente, que les cohesiona socialmente y permite a los varones dejar la protección materna para adquirir su estatus masculino, aprendiendo a ser hombres maridos y padres, y alcanzar si lo son, el máximo respeto; y a las muchachas, la responsabilidad que conlleva el ser adulta y ser garantes de que cumplirán su compromiso como buenas hijas, esposas y futuras madres, pero de momento como encargadas de cuidar instruir y manifestar su cariño a los más pequeños que quedan en sus manos.  Los ritos de paso, distintos en cada género, son esenciales para aprender el rol de cada uno en la sociedad en que viven.

Juanjo Andreu

Juanjo Andreu

Profesor de Bellas Artes y comisario cientifico de arte tribal africano

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El Bwiti en los vuvis de Gabón Cap.XXI

julio 12, 2024 by Juan Jose martin Andreu Deja un comentario

El Bwiti

El Bwiti Bwete, con el uso de iboga, parece que fue revelado a los Tsogho por los pigmeos*1 Pindji, también del grupo Bongo, estando ambos por tanto relacionados culturalmente y compartiendo el mismo espacio durante siglos.  Parece claro que los Tshogo fueronlos que sublimaron este culto aunque lo llevaban muy en secreto. Los rituales y ceremonias, con sus consiguientes canciones e incluso precisas ingestiones de iboga u otras substancias, efectuadas durante el Bwiti sí parece claro que provienen de los Tsogho; se haga el ritual donde se haga, la liturgia es claramente la preconizada por  ellos.

Bwiti  cuya raíz etimológica parece tiene origen en las montañas Chaillu, donde abunda la planta y confluyen los Pindji y los Tsogho, es una distorsión de Bo Hete, un término de estos últimos que se puede traducir como ‘revelación’ o ‘liberación’. Literalmente, Bwiti es el medio o camino que conduce a la libertad.

El Bwiti
Mujeres Benga del pueblo Mpongwe. Preparando el rito Njembe de su sociedad secreta. 1904
 

Filosofía

El Bwiti es por tanto una filosofía de la liberación; permite a la persona salir de su caparazón, convirtiéndose en un iniciado o bandzi, literalmente, aquel que ha sido liberado de urdimbres y ataduras, en idioma tsogho. Y esta filosofía se desarrolla cumplimentando tres pasos: el eboga, la cura perenne, la maganga, la renovación, y kangara, la regeneración.

Conviene reseñar que el término fónico correcto del rito que nos ocupa es Bwiti.

Bwiti es lo que no se ve, lo esotérico o místico de sus creencias, mientras que Bwete es con el que determinan la parte material del rito, los recipientes, máscaras o figurillas, lo que se ve, y con lo que se realizan cultos y ofrendas.

Bwete

Bwete es lo material, el culto, Bwiti lo inmaterial, las creencias.

El Bwiti , con una pronunciación o nombre paralelo a modo de adjetivo, se encuentra en casi todas las etnias de Gabón. Cada poblado lo practica bajo la dirección de un jefe supremo, el gran maestro local o Ngondje y de un maestro agregado el Kombwe.

Los iniciados de mucho tiempo atrás son los Nima y los aspirantes, Ibandzi, Ibandji o abandji.

El Bwiti, salvo lo relatado antes, no incluye ritos de paso propiamente dichos, sino una iniciación Disummba Bwiti, que básicamente  se reduce a la consumición del alcaloide proveniente de  la destilación o consumo de las hojas de la tanbernanthe ibogay con la queentran en trance para traspasar la frontera del otro lado, atribuyéndole la solución terapéutica a enfermedades, heridas, o infortunios inexplicables por los que persiguen a los brujos, los Bwiti Misoko Nganga como causantes o inductores del mal.

Eboga

También se consume durante los ritos funerarios, sanatorios o conmemorativos, pues dependiendo de la cantidad, abstrae al iniciado y le confiere el conocimiento y percepción necesario para su transición. Eboga, por aclarar, es el hecho, el momento del ritual donde se ingiere la iboga, por eso es más habitual escucharles eboga refiriéndose a ingerir, o iboga si están ante el arbusto.

El Bwiti en sí es una teoría sobre la reencarnación que dramatizado, representa una muerte simbólica y el renacimiento.

La casa de los espíritus o templo, Ebanza, utilizada por hombre básicamente, es una construcción rectangular, dividida en dos partes, cubierta por un tejado que reposa sobre dos pilares, uno de ellos esculpido. Mantiene el mismo nombre que el culto al que esta dedicada.

En su interior se guardan máscaras, estatuas, arpas, tambores, cuernos, arcos y otros objetos necesarios para el ritual del Bwiti.

Gollnhoffer y R. Sillan

O Gollnhoffer y R. Sillan han estudiado cómo los diferentes elementos del templo simbolizan las distintas partes del cuerpo humano; completa este una campana suspendida del pilar tallado representando el corazón y una pluma roja de loro al pie de ese mismo pilar que simboliza la lengua o la palabra. De ahí que individuos, relicarios, máscaras o figuras en general, presenten dichos aditamentos.     

Las familias son núcleos independientes que se cohesionan socialmente a través de un nexo común, el ritual identitario del Mwiri o Bwiti, se valenpara ellodel usode plantas alucinógenas y explicando objetos sagrados, tales como bustos tallados que son ubicados y utilizados junto a los paneles a modo de altares, a los que denominan Bumba Bwiti, que colocan junto a los cráneos y huesos largos, así como falanges a los que atribuyenpoderesde conexión con sus allegados.

el siglo XIII

Sobre el siglo XIII, pueblos Myene provenientes del sur de Camerún, penetran y se establecen conjuntamente y a la par que las primeras poblaciones Fang. Estas migraciones, acaban asentadas desde el sur de Camerún  a Guinea Ecuatorial, Gabón, Republica Democrática del Congo, Republica del Congo y sur de Angola, lo que reafirman los diversos relatos épicos de cada uno de los pueblos.

El conglomerado de pueblos que practican y se asocian para este rito está compuesto por más de cincuenta, 50, como los Fang al oeste en la costa atlántica, a los Lega al este, asentados junto al lago Tanganika.

Tienen denominadores comunes, sus normas morales, y sus máscaras que en su diversidad, todas conforman la imagen de un corazón, las conocidas genéricamente como de  ‘ánimus cordialis’.

Máscaras

Durante las danzas rituales de iniciación en que se utilizan las máscaras, es frecuente la libación con vino de palma que a su vez contiene extractos de otra planta alucinógena llamada alam, que también les sume en un estado catatónico que les ‘permite ver y sentir los sucesos del otro lado’,  por si el exceso de la ingesta pudiera dormir ‘in eternum’ al participante, la familia y amigos pellizcan su cuerpo para que al percibir el dolor, ‘su espíritu no le abandone’. Curiosamente se ha comprobado que este proceder hace que la sangre fluya hacia los vasos periféricos pinzados y que l0s efectos y asimilación de la substancia remitan al activarse la circulación ‘reviviendo o despertando’ al dormido individuo.

Habitan la zona central de Gabón, rodeados por los pigmeos Baka y con vecinos como los Fang al noroeste y los Punu al sur del país. Estaban instalados entre los BaKwele que  se dedicaban al pillaje en sus incursiones para procurarse esclavos y mujeres, por lo que se ven obligados a buscar refugio tierra adentro, en la floresta de la rivera derecha del río Ngoumé, algo que no impidió que proporcionaran grandes contingentes de esclavos a los negreros de la costa.

los Tsogho

Siendo los Tsogho uno de los pueblos más numeroso y próspero y asentados en medio de todos los demás a los que tienen como vecinos, no es difícil entender que fueran ellos los que extendieran y mantuvieran esta ancestral creencia.

Este pueblo es por tanto el que difunde el rito de iniciación más divulgado entre los pueblos del Gabón Central y que al principio llamaron Mwiri, al igual que sus vecinos los Apindji, Vuvi o Pové y Sango pues lo asimilaron a su más antigua e importante sociedad y ritual, el de paso, y que elresto denominó Bwiti, que parece quiere significar ‘madera sagrada’ y que acabócomo denominación común.

el Mwiri, el Kono y el Ya Mwei

Tiene siete sociedades de iniciados de las que las más importantes son el Mwiri, el Kono y el Ya Mwei o genio del agua, guardián de la potencia fecundadora del linaje y que en el transcurso del siglo XIX se integran en el Bwiti.

Como al principio adelantábamos y vamos viendo, el Bwiti  también es práctica  común entre los Vuvis de Gabón, dada la asimilación y concomitancias que estos tienen con los Tsogho. Cada poblado, como más arriba se ha dicho, lo practica bajo la dirección de un jefe de rito local, a modo de gran maestro, el Ngondje  y de un maestro agregado, el Kombwe.

los Nima

Los iniciados de mucho tiempo atrás son los Nima y los aspirantes, Ibandji o abandji.

Ya hemos adelantado las tres vías que el Bwiti conlleva según el grado de conocimiento y traslación que el individuo haya practicado, el eboga, cura o salida de una etapa oscura, el maganga aceptación o renovación de los conceptos y kangara la regeneración y percepción del mundo del otro lado.

El Donge, el rito de paso masculino,antecede al Bwiti, e incluye como se ha dicho una iniciación, Disummba Bwiti, que se reduce a ingerir la iboga, entrando en trance para intentar traspasar la frontera hacia el otro lado, adentrándose cada vez un poco más, dado que según el grado que alcance el individuo, se irá viendo capacitado  a dar soluciones a todo tipo de enfermedades y heridas o capaz de atajar los infortunios o desventuras; y alcanzado el más alto grado identificar y controlar a los brujos, los Bwiti Misoko Nganga los inductores del mal.

Ebanza

Como más arriba referimos, los espíritus tienen un templo, Ebanza, donde se realizan estas ceremonias; el termino templo nos retrotrae a nuestras iglesias o a las de otras culturas con edificios atrayentes y magníficos. No es el caso. Es un chamizo compuesto de dos pilares sobre los que se asienta una urdimbre de ramas y hojas que limite inclemencias, apoyado todo en un entramado posterior que cierre y aísle a los reunidos. Es rectangular, dividido en dos partes por los pilares: el acceso o entrada antes de los pilares, y la posterior a estos ligeramente más amplia. Ya hemos visto cómo sólo uno de los pilares está tallado.

En un lateral del fondo se encuentran los elementos que dan  carácter al rito y sus ceremonias, máscaras, estatuas, arpas, tambores, cuernos, arcos y otros objetos que cada pueble considere necesarios para el Bwiti.

El Bwiti

Y hemos visto cómo  lo asemejan a un cuerpo humano, donde dos conceptos prevalecen, el corazón que late con los tañidos de la campana  sujeta sobre lo tallado del pilar y el pensamiento expresado por la lengua, mimetizada en la roja pluma de un loro situada al pie del mismo pilar, símbolo de la transición que según ellos debe haber entre lo sentido, pensado y expresado.  Comentar que lo fundamental de lo tallado en el pilar es una figura humana.

¿ Qué es el Bwiti en sí mismo?

El Bwiti en sí es una teoría sobre la reencarnación que dramatizada representa la muerte, a veces no tan simbólica, y tras este paso la resurrección a una nueva vida.

Las familias son núcleos independientes que se socializan gracias básicamente a su sociedad identitaria el Mwiri o Bwiti, bienutilizando plantas alucinógenas y o explicando objetos sagrados, tales como los relicarios y bustos, que son ubicadas y utilizadas junto a los paneles a modo de altares sagrados a los que denominan Boumba Bwiti, estos las colocan junto a los cráneos y huesos largos así como falanges a los que atribuyenpoderesde conexión con sus allegados.

A diferencia del Bwiti MiTsogo que incluso asumen y comparten también los Fang y sólo admite varones, el Bwiti MiSoko acepta y valora a las mujeres, que tienen su propia sociedad de origen Myené  la Ndjembé Boumba Bwiti .

Su máscara más conocida también es la Moghondzi o del fantasma o aparición, que se usa en toda la diversidad de acontecimientos.

Y gracias por llegar hasta aquí, en el próximo capítulo profundizaremos más en el rito del Bwiti y sus variantes. ¡Os esperamos!

Juanjo Andreu

Juanjo Andreu

Profesor de Bellas Artes y comisario cientifico de arte tribal africano

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Rito de paso Donge ritos vuvis de Gabón Cap. XX

julio 11, 2024 by Jorge Ruiz Deja un comentario

Ritos

Los Vuvis tienen dos ritos principales el de paso o Donge de la sociedad masculina Mwiri y el de iniciación o Bwiti, compartiendo este último con los pueblos circundantes. Aunque el Donge esta inserto en el Bwiti no por ello dejan de ser ceremonias distintas El pueblo Bongo, o Ba´Bongo, no confundir con los Bongo de Sudán, es un pueblo de cazadores recolectores considerados como ‘gente del bosque’. 

Aunque se los considera pigmeos o binga, M’Benga, no son especialmente pequeños. Ellos son los creadores del ritual Bwiti , en el que es imprescindible la ingestión de iboga, una potente planta alucinógena. A este grupo pertenecen también los Tsogho  y los Teke entre otros.      

Donge
Donge

Rito de paso Donge

El ritual de paso Donge de la sociedad masculina Mwiri o Mouiri inculca e impone el no mentir, no robar, no matar. Una vez corroborado esto y que el iniciado lo respetaría, se realizaba al comienzo del ritual Bwiti previamente a la ingestión, una especie de bautismo que consistía en realizar una marca al iniciado en el brazo. De este modo, hombre ya, podía continuar el Bwiti con la ingestión de iboga. El Njembe es la versión femenina de este rito de paso.

Mujeres Benga del pueblo Mpongwe. Preparando el rito Njembe de su sociedad secreta. 1904

Os esperamos con el Bwiti de los vuvis de Gabón. Saludos de todo el equipo de Desvelemosafrica.

Juanjo Andreu

Juanjo Andreu

Profesor de Bellas Artes y comisario cientifico de arte tribal africano

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