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Juanjo Andreu

Dossier digital de antropología africana y arte tribal africano.

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Malí

Koré o Kworé de los Bamana Cap. XXIII

abril 19, 2023 by Juan Jose martin Andreu Deja un comentario

Koré sexta etapa hacia el conocimiento

Koré o Kworé es la sexta y última de las etapas de iniciación al conocimiento.

Colley en Bamana 2009:28 nos dice: “Cada siete años, al final de la estación seca, todos los miembros de un ‘grupo de edad’ o Ton, son simbólicamente ‘asesinados durante el Koré‘ para ser resucitados como adultos”.

El paso de los sucesivos grados de iniciación conduce al más alto rango, rango en el que se puede llevar la máscara Koré, cual si diploma o ‘cum laude’ se hubiera conseguido, y en el que se han acumulado los suficientes conocimientos espirituales que permiten interactuar con las deidades, pensando siempre en beneficiar a los humanos.

De la misma manera, Koré es una antigua hermandad Bamana, secreta*11, que se ocupa, en una última etapa, de impartir los más altos grados del conocimiento, el porqué del hombre, de su ubicación en el universo y su relación con el dios creador de lo tangible, Faro.                                                   

*Nota 11: término el de ‘secreto’, curioso, pero muy utilizado, que se le da como si no se supiera quién pertenece en el pueblo a ella, lo que me hace pensar que fue una idea de prevención de los africanos, ante las intromisiones de los blancos. A mí me parece que más adecuado sería ‘privada’.

Koré
      Enmascarados Koré  Bamana danzando  por Catherine De Clippel

el crecimiento personal espiritual y social

Siendo solo aceptados aquellos individuos que cumplieran los requisitos debidos, haber terminado el N’Tomo y estar circuncidado, en principio. Otra función era adquirir el conocimiento necesario que le permitiera el crecimiento personal espiritual y social. Se encargaba de impartir el conocimiento necesario, que llevara al hombre a la percepción de la sabiduría y al crecimiento en el orden espiritual y social. Para acceder, los escogidos, tenían que haber pasado las otras cinco etapas, agrupadas en el Jow, o conjunto de enseñanzas, a saber: N’tomo, Kómó, Kono, Nama y Tchi Wara.    

 Asimismo, hombres y mujeres adultos, preparados, podían unirse a ella pero separados por su género.                                                                                

Del mismo mod, Koré se divide en varios grupos, que se identifican con  animales totémicos y donde, en las danzas, solo para varones, recrean las características de estos, parodiando las aptitudes y actitudes de cada animal en contraposición a los vicios de la humanidad.    

 Sus emblemas son un grupo de máscaras, zoomorfas, con las que además y en momentos propicios, critican las actuaciones que a nivel personal o general, se salgan de las convicciones morales o sociales, que rigen el poblado. Estos portadores, emparejados, bailan enfrentados uno contra otro con máscaras de animales distintos, caricaturizando los movimientos y actos de estos, ridiculizando y burlándose de esos actos humanos, pudiendo dirigirse a los infractores o insolidarios, de conductas escandalosas, irresponsables o inicuas, que sean reprobables bajo sus criterios y normas.     

Koré Sukuru Kun. Malí región de Sikasso pueblo de Sagoso. Población de Bamanaya. Fotos por Marcel Griaule del 28 Noviembre de 1931.  Archivos del Musée du quai Branly.

la catarsis espiritual

En este nivel de comprensión intelectual de la iniciación, la blasfemia y la sátira tienen el valor de la catarsis espiritual. Y entre otros el profesor Dominic Zahan nos cuentan:

“El portador de la máscara de la sociedad, el ‘Kòrè Duga’, ‘Buitre del Kòrè’, un auténtico y verdadero bufón sagrado, es precisamente el cantante y al mismo tiempo el actor de la ‘comedia sagrada’ del Kòrè. 

Es muy fácilmente reconocible por su ridícula y extraña vestimenta que consiste en un pantalón usado, del cual una de las piernas es más larga que la otra, y por una vieja red de la que cuelgan los objetos más inverosímiles y extravagantes de entre los más inútiles que pueden existir, como fragmentos de calabaza, trozos de hierro oxidado, trapos manchados y sucios, sandalias usadas, cabezas y picos de cálao y marabú secos, además de…”. 

Para ejercer su ‘sacerdocio’, nos dicen:

“El Kòrè Duga  lleva en su rostro la máscara facial ‘Kòrè Suruku o Hyène du Kòrè’. Esto representa la cabeza de la Hiena Mítica cuyos rasgos están fuertemente reforzados: frente exageradamente redondeada, coronada por un pequeño mechón de pelo, a veces discreto y a veces claramente visible, puntiagudas y grandes orejas orientadas hacia arriba, una nariz larga y protuberante, dos ojos inmensos llamados ‘Nyè ba fin’ o ‘grandes ojos negros’, remarcadas mandíbulas ampliamente separadas, con la sonriente boca que anuncia su satisfecha garganta. Estas diferentes partes de la máscara simbolizan respectivamente la inteligencia sobrenatural del Kòrè Duga, su vigilancia continua, su vitalidad y su concreto objetivo y sentido, su visión exacta de las cosas, finalmente su proverbial codicia en el dominio de la adquisición de conocimiento, en lugar de la demostración desmesurada de la palabrería”.

El Korè Duga

Pero sobre la máscara en realidad, nos comentan:

“Encarna los ‘dos animales míticos’ que sostienen la totalidad del conocimiento del Mundo, es decir, el conocimiento original, profundo, negro, nocturno, misterioso e insondable que simboliza la hiena, y el diurno y sorprendente ‘conocimiento’ de la luz y la verdad que encarna el buitre. El Kòrè Duga luego azuza su ‘corcel’, tradicionalmente un palo arqueado en cuyo extremo se fija una cabeza de caballo de madera tallada, representando figurativamente así con ambos animales la diligencia del espíritu humano y al mismo tiempo lo divino”.

La canción dice:

“Cuando aparece el Kòrè Duga, su cerebro, sede del pensamiento del Kòrè, está compuesto por innumerables detalles que recuerdan a los de la harina que, como en un torbellino, se expande profusamente difundiendo el contenido que se encierra en su cráneo. Es como decir que el espíritu del Kòrè Duga, como los vientos, sopla en todas direcciones”.

La estilización de la hiena

Pero este bufón sagrado, en absoluto, nunca, es tomado en serio, ya que no puede ni ‘sabe’ estar unido a ningún cerebro humano.

Por lo que:

“Imperturbable e incansable, montando su caballo de madera, el Kòrè Duga, blandiendo un sable igualmente de madera, grita a las espectadores: ‘El mundo, la vida, es como una carrera en la que todos cabalgan sobre caballos hechos de tallos de mijo’. Lo que significa que en este mundo inferior, donde uno es impulsado sólo por las pasiones, todo es inútil. Luego con su sable corta en dos el aire que rebosa de toda estupidez humana, en la medida en que favorece el mantenimiento de la vida en el cuerpo del hombre que cree que siempre es lo que nunca ha sido y nunca será: un maestro o un dios”.

La estilización de la hiena, mostrada unas veces abstraída, cansada o herida, no puede pasar desapercibida en la representación escultórica de estas máscaras.

El arte de Sudán Occidental

Abundan expertos que inciden en que:

“El arte de Sudán Occidental es pobre en líneas y a veces tan esquemático que queda reducido a lo esencial, pero en estas líneas de expresión artística austera y características zoomorfas, no nos pueden impedir apreciar la habilidad de quien supo plasmar perfectamente la idea no solo de la anatomía del animal, sino también de su forma de ser y comportamiento. El magnetismo de las danzas y rituales, mantenidos tradicionalmente, han contribuido al encanto que se nos transmite y que se puede leer claramente incluso en los tiempos actuales”.

Juanjo Andreu

Juanjo Andreu

Profesor de Bellas Artes y comisario cientifico de arte tribal africano

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Publicado en: África, BAMANA Etiquetado como: Costa de marfil, Malí

Máscaras Dogón Cap. XXII

abril 12, 2023 by Juan Jose martin Andreu Deja un comentario

Máscaras Dogón

Para los dogón, el pueblo y el espacio circundante, garantizan el orden y la seguridad. Por otro lado, el bosque es un ente ambivalente en el que el peligro y el beneficio se alternan si no se les respeta y se anda con cuidado. Es el mundo de lo invisible, donde pueden encontrase  todo tipo de malos espíritus vagando. 

Pero el bosque es también una fuente de vida donde las plantas alimenticias y medicinales abundan, o los animales salvajes ofrecen sus peculiaridades con las que obtener clarividencia. Recordemos, cuando un dogón viaja y duerme en el monte, su animal tótem le protege. 

Máscaras Dogón
Máscaras Dogón

Es difícil hablar sobre los dogón y menos de sus máscaras, sin haber leído a Marcel Griaule por muy primitivo o controvertido que se le considere o a Germaine Dieterlen entre otros. Creo que es patente que ellos sí aportan datos en los que los demás nos basamos si no copiamos y que desde luego usamos.                       

   *Nota: Germaine Dieterlen y Marcel Griaule escriben ‘Dios del agua’, siendo criticado el libro por Walter van Beer y siéndolo este a su vez por Genevieve y todos por Kapucinski.

Las máscaras según los Dogón

“Las máscaras son giri so  la ‘cara de la palabra’ con las que se regala ese primer conocimiento a los niños, adolescentes circuncidados que comienzan la instrucción y a los extranjeros. Que ellos clasifican como so dayi, la ‘palabra clara’ o aduno so, la ‘palabra para el mundo’. Esta trasmisión de conocimiento se efectúa en cuatro pasos en función del nivel que se aprecie en el interlocutor, giri so, benne so ‘segunda palabra’, bolo so ‘palabra de vuelta’ pues se admiten preguntas y so dayi.   Damá significa prohibido, pero implicando que es a partir de ahí, que el luto y sus prohibiciones quedarán levantados”. Griaule 1952, pag 27

También indican que el término imina que traducen como ‘máscara’, no es solamente esta, sino todo lo que conlleva el danzante desde la punta más alta de su cabeza hasta sus pies.

Otra peculiaridad es el silencio en comparación con otros pueblos limítrofes, pues apenas se oyen voces que no sean los puntuales gritos rituales que como órdenes, se emiten acompañando e indicando cada momento. Todos los varones, todos, tengan 59 años o sean niños pequeños que puedan caminar están disponibles y listos para desfilar en el sigi.

Uso de las máscaras Dogón

Hay máscaras intemporales al igual que temporales, de mujer blanca, turista o policía que no vuelven a ser bailadas, lo contario a las máscaras ancestrales que marcan hitos y dogmas, creencias y soluciones atemporales al mundo y sus gentes.

Usan para las máscaras cuatro colores que coinciden con los elementos, el negro el agua, el rojo el fuego, el blanco el aire y el amarillo u ocre la tierra, son kize nay, ‘las madres’, las matrices mediante las que Amma creó el universo.

“Hay tres máscaras primordiales que conviene resaltar, la Amma tâ la Kanaga y la Sirigue”. Griaule 1938, pags. 470 a 596.

El Damá es la ceremonia que propicia el que se tallen nuevas máscaras para que se muestren y sean bailadas. Los trajes de fibras con los que se cubren los bailarines, se confeccionan y pintan en el bosque o el monte. Las máscaras de madera se tallan, ocultas a los ojos de todos, en cavernas especiales o lugares donde no se permite el paso al no autorizado. 

Para alcanzar sus plenos poderes mágicos, han de ser sometidas a diversos rituales; en Sangha por ejemplo, el Wala Banga, realiza un sacrificio por todas las máscaras en el Wala, el altar de las máscaras. Los propietarios de las máscaras no participan. 

fuera de un contexto ritual

Sin embargo cada individuo, hará sacrificios en su altar particular con el fin de buscar la protección contra la brujería y con el propósito de que todo discurra adecuadamente. En otros pueblos, los propietarios de máscaras que lo deseen, suelen buscar esa protección, a través de la intervención de los oficiantes principales de la mascarada.

Hoy en día encontrar máscaras talladas fuera de un contexto ritual, se ha convertido en cosa frecuente. La venta de tales objetos a los turistas no comporta problema alguno. 

Lo que no sucede cuando la máscara esta en pleno proceso ritual, activa, pues su venta puede tener consecuencias, debe realizarse con sumo cuidado y requiere precauciones y actos de desactivación.  

La máscara Satimbé   

La máscara Satimbé
La máscara Satimbé   (Máscaras Dogón)

Los mitos dogón tal como fueron relatados por Marcel Griaule, esto de momento nadie lo pone en duda, nos dan una buena idea en cuanto a la importancia de ciertas máscaras.  

Esta máscara representa a Yayeme,  la mujer que, en los tiempos míticos, capturó a Albarga el guardián y robó las máscaras a los Andumbulu, seres sobrenaturales. 

Un día, estos se encontraban bailando en la selva y ella los sorprendió. Salieron huyendo pero dejaron atrás sus máscaras y los trajes rituales confeccionados con fibras rojas, extraídas del  abundante ‘hibiscus siriacus’, o rosa de Siria.  Yayeme se disfrazó cubriéndose con uno y regresó al pueblo. 

 Durante cierto tiempo ella lo estuvo utilizando, pues le servía para protegerse y asustar a los hombres, con lo que nadie la importunaba.  Pero un día alguien la descubrió y los hombres de su aldea la requisaron todo, Albarga incluido, y lo escondieron en una cueva, la cueva sagrada de Albarga, en YouGo Dogorou. 

Yayeme

Según ciertas tradiciones Yayeme llegó de la aldea de Yendouma dedonde era originaria. 

Después de estos hechos, Yayeme por descubrir las máscaras fue reconocida como ‘Ya Sigine’, la hermana de las máscaras. Hoy en día la sacerdotisa Ya Sigine es la única mujer que tiene un papel activo durante los rituales enmascarados. Ella es también la única mujer por la que se llevarán a cabo bailes enmascarados en su funeral. 

Las mujeres están completamente excluidas de todos los rituales relacionados con las máscaras y durante los bailes, ellas, junto a los no iniciados,  tienen que observarlos desde una calculada distancia para que no les perjudique, pues creen que les produciría infertilidad y mal de ojo. 

Sirige, la Gran Máscara

máscaras Dogón
Sirige, la Gran Máscara
máscaras Dogón

Esta mascarada se realiza una vez cada 60 años, de los de ellos, entre 53 o 54 años nuestros, con ocasión del Sigi. 

Este ritual dura siete años. 

Se inicia en YouGo Dogorou y se mueve por la escarpadura hacia el suroeste. Desde hace mucho tiempo el Sigi  termina en la meseta, en la aldea de Songo.   Esto quedó certificado en 1972, cuando Jean Rouch, a propósito de su documental sobre: ‘Amadingue Dolo, el final del jefe de las máscaras y de  Diangouno Dolo, elfinal del jefe de Sangha’, que observó y filmó, documentando cómo el ritual terminaba en Songo.   

La gran máscara, Sirige, suele estar tallada en una sola pieza de madera y tiene una medidas de varios metros de longitud. Se parece a una tabla con una máscara esculpida en su extremo inferior. 

Máscaras Sirige
Máscaras Sirige ( máscaras Dogón)

Amma

Aunque muchos creen que a través de ella Amma envió los dones a los hombres para instalarse en la tierra, los historiadores y expertos mantienen que, como antes recordábamos, de acuerdo con los mitos dogón, la muerte no existía, solo sucedía que los hombres se transformaban en serpientes. Sin embargo, tras la ruptura de un precepto, los dogón fueron castigados y expuestos a la muerte. 

La gran máscara representa el primer antepasado que murió con dicha forma. Es el receptáculo del alma del ancestro. Su forma alargada representa a esa serpiente.  El trabajo de calados y dibujos, representan escamas que en la vida de los fallecidos se le presentaron y cual camisa, ellos también supieron soslayar.


Cada 50 años una nueva gran máscara Sirige se talla en sustitución de la anterior.  En esta ocasión, los dignatarios de la Sociedad de las Máscaras, enseñan a unos cuantos jóvenes elegidos previamente, los secretos de su sociedad. 

olubaru

La gran máscara solo dejará su refugio, con ocasión del funeral que se celebre por un importante dignatario, es decir, por un olubaru. Se hace un orificio en el techo de la casa del difunto y la máscara se coloca a través de él. La parte superior de la máscara se puede ver desde muy lejos. La máscara corresponde a la que fue tallada en presencia de la persona fallecida cuando él era todavía un olubaru en el último Sigi.                                                                                               

En gran parte de la literatura etnográfica se traduce ‘Gran Máscara’ como máscara Imina Na. Sin embargo, Imina Na es el nombre dado a la ‘voz’ de la gran máscara y no a la propia estructura de madera. La voz de la máscara se consigue mediante una cuerda sujeta por un extremo a dos piezas de madera o de metal, por lo que parece el silbido de un torbellino de los de aquella zona, sobre la cabeza.

“Dependiendo de la región, el nombre dado es o Wara o Dannu. Originalmente el Dannu, palo de madera, y el Buguduru, cono de arcilla, forman la base contra la cual el Wara se inclina”. ‘Masques Dogons’. M.Griaule – página 745.                                      

Con el transcurrir del tiempo, una serie de pueblos abandonó la talla tipo Wara y lo reemplazó por la Dannu. Aunque en la actualidad es conocida por todos como máscara Sirige.

Otros testimonios recogidos en otras zonas, hablan que la Gran Máscara representa además un Ginna, la casa de la gran familia.

Evolución de la máscara Sirige

La máscara mide varios metros de longitud y se necesita un hombre, joven o adulto pero muy fuerte para maniobrar con este tipo de máscara. Aunque parece que en su origen no estaban destinadas a ser bailadas, hace ya un par de siglos que se sabe de sus evoluciones.  Los bailarines son capaces de saltar y hacer movimientos giratorios con la cabeza hacia adelante, hacia atrás y hacia los lados, rozando el suelo y marcando surcos, sin romperlas. Estos movimientos requieren una fuerza física que no todos los bailarines poseen.  


Un esposo que tenga a su esposa embarazada nunca usará un traje con las fibras rojas habituales, pues traería un gran peligro, dado que para los dogón el color rojo representa la sangre menstrual. 

 
En determinados círculos, casi siempre mercantiles, a esta máscara se la denomina ‘de pisos’, pues ciertamente se necesitan varios para mostrarla, y en ellos se suele decir que es por la que Ammá trasladó los dones a los hombres desde el cielo.

Máscaras Dogón
Máscaras Dogón

Si una máscara se rompiera mientras se realiza el baile, los bailarines y los dignatarios de la Sociedad de las Máscaras, tratarán de ocultar la reparación de la vista de los espectadores. Las máscaras son objetos mágicos y cualquier intervención necesita del secreto.

Juanjo Andreu

Juanjo Andreu

Profesor de Bellas Artes y comisario cientifico de arte tribal africano

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Publicado en: África, Los Dogón Etiquetado como: Burkina Fasso, Malí, Máscaras Dogón

Máscaras y esculturas Senufo Cap. XV

abril 7, 2023 by Juan Jose martin Andreu Deja un comentario

Máscaras senufo

Koponyugo o Korobla es similar a la máscara Wanyugo, aunque simple, su mascarada y baile, está asociada a la muerte. Durante su danza, en ambas, se insertan en sus bocas ascuas, que con el movimiento y el aire desprenden chispas, por lo que también se las conoce como ‘portadora del fuego’ firespiter.

Máscaras senufo
Máscaras senufo
Máscaras senufo
Máscaras senufo

Hemos visto estas máscaras fotografiadas con sus aderezos completos y en sus rituales públicos, lo que no sucede con las figuras pues conseguir fotos de figuras en ceremonias era algo prácticamente imposible pues para algo eran y son, secretas, mientras que las máscaras sí disponían de momentos donde las ceremonias eran públicas. Luego veremos piezas en un extenso recorrido fotográfico y explicación, aunque ahora continuaré con esta relación previa.

Pombimbele

Pombimbele
Pombimbele escultura Senufo ceremonial. (Máscaras senufo)

Pombimbele es el plural de pombia que significa ‘hijo del Poro’, son sus esculturas más conocidas e imprescindibles en los funerales. En la zona central se sacan al principio, sobreelevadas durante el paseo ceremonial, como hemos visto en foto de más arriba. En la parte meridional sin embargo son transportadas golpeando sobre el suelo, a modo de enormes baquetas, de manera que proporcionan a los danzantes el ritmo adecuado.

Katieleo o Kan Tyelo es la ‘madre ancestral’, refleja a la madre del poblado y es la divinidad central del ciclo iniciático del Poro, suele estar sola pero puede llevar un niño aunque este siempre estará suelto o encima pero no en el pecho.

Máscaras senufo
Kan Tyelo  

Kapielo es la misma divinidad anterior pero con otra acepción, es la parte dual, femenina, del ‘todo’, en el amplio sentido del ‘todo’. Aceptada por el Poro, lo es sin embargo de todos los senufos. Siempre se representa con un niño mamando.

Figura 5

Poro

*Nota 5: La 1ª figura la adquirí en 1973, junto con otra figura masculina más pequeña, a Robert Pringle, periodista, enviado con una delegación de la FAO a Costa de Marfil en 1961, que a su vez la había adquirido a los ancianos de la villa de Kouto al noroeste de Korhogo, que le advirtieron que las figuras eran utilizadas por la sociedad de los hombres locales Poro, para proveer buena caza y como figuras de juicio. 

Durante la caza, le dijeron, se portaban estas figuras a las que se ponía durante el trayecto, que podía durar varios días, en altares formados sobre la marcha. Igualmente, cualquier persona que había cometido un delito era citada a comparecer ante las figuras junto al bosque sagrado para ser juzgado por los ancianos del Poro.

Las figuras parecen haber sido talladas sobre 19o0 por el escultor Kokouhoh Coulibaly, quien trabajó en Kouto entre 1840 y 1908. Estas figuras fueron identificadas por el hijo del artista, Tchese Coulibaly, que en el momento que concretó dichos datos, contaba ochenta y un años de edad.

Kafigelejo es una figura utilizada por sociedades secretas, que personifica los espíritus poseedores de  la capacidad de discernir justicia e imponer el castigo correspondiente. Están recubiertas de telas y con restos de materias orgánicas provenientes de ofrendas. (Máscaras senufo)
Máscaras senufo
Setién o Sejen, pájaro.

los nuevos iniciados masculinos

Kalao o Gahariga, aves concretas; y  también kporopyan,  porpianong o Kasingele, los ‘niños del poro’, por los iniciados a esta sociedad, son los distintos nombres dependiendo la zona, o su simbología, como hemos visto,con el que sonpopularmente conocidas enormes figuras que representan pájaros, que expuestas de cara al sol indican el límite del sinzanga, el lugar sagrado, a los que sólo los iniciados pueden pasar; otras más pequeñas, distinguen a los jefes de los nuevos iniciados masculinos de la sociedad del Poro.

Hay muy diversas interpretaciones sobre qué significa esta figura, unos remiten al marabú, gran ave al que otorgan grandes beneficios como agricultores que son. Consisten sus beneficios en que al ser el último carroñero, su escremento resulta excelente fertilizante; otra es que ese mismo excremento resulta muy apropiado para el adobe porque le añade una especie de hidrofugante, muy oportuno durante la temporada de lluvias.

Kalao

Otra variante es la del kalao en sí, un gran pájaro al que dan importancia en cuanto a la idea de fecundidad, pues lo que se advierte, es que el ave en un momento determinado siempre al incio de primavera, busca y se mete en el gran hueco de un árbol y con barro y saliva se encierra dentro, saliendo dos pájaros al cabo de unos 49 días, por lo que para otros es la ‘madre del niño de Poro’; está claro que la hembra se encierra y el macho alimenta a hembra y cria através de un agujero que dejan para regenerar el aire y pasar la comida.

Otro es que simboliza a los antepasados primordiales. Sea como fuere, es el emblema de la autoridad y la sabiduría de los ancianos dentro de las comunidades Senufo, las figuras que muestran las ‘alas de gahariga’ se guardan en los bosques cerca de donde se inician los niños pequeños, para protegerlos de las fuerzas malévolas. También se llevan en las máscaras o cabezas de los iniciados durante las ceremonias de Poro.                      

Según la creencia Senufo

Sin embargo, se les de el nombre que se les de, Timothy F. Garrard dice que los Senufo les llaman simplemente pájaros o setién; es interesante ver lo que ellos tienen que decir sobre estas tallas, los sétien, cómo explicó mucho antes Robert Goldwater en su libro sobre los Senufo diciendo lo siguiente:                                              

“Según la creencia Senufo, el sétien, junto con el camaleón, la tortuga, la serpiente y el cocodrilo, que también se muestran con frecuencia, fue una de las primeras cinco criaturas vivientes, y fue el primero en morir como alimento. En su forma alegórica, con su largo pico tocando, o casi tocando, su vientre hinchado para sugerir los componentes masculinos y femeninos de la gestación, se llama porpianong o porparga. Esto significa que representa toda la categoría del porpia, efigies tribales que simbolizan la continuidad de toda la comunidad, o ‘los elementos constitutivos de la colectividad’”     

Sandogo, la sociedad de mujeres utiliza esculturas similares, sobre todo las Pombimbele aunque con distintas connotaciones, recordar la foto anterior.

BIBLIOGRAFÍA

Juanjo Andreu

Juanjo Andreu

Profesor de Bellas Artes y comisario cientifico de arte tribal africano

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 Rituales fúnebres de los Dogón Cap. XXI

abril 6, 2023 by Juan Jose martin Andreu Deja un comentario

Rituales fúnebres de los Dogón

El entierro se llevaba a cabo en un corto período de tiempo después de la muerte. Tras haber envuelto el difunto en una manta mortuoria, el cuerpo se desliza con cuerdas hechas de tiras de corteza de baobab, a la tumba situada arriba en el acantilado. 

La cara del acantilado está llena de cuevas de las cuales algunas sirven como necrópolis. Tras esto se recupera la manta. Más tarde, durante el funeral esta manta tendrá un papel central en el ritual Baga Bundó. 

Las cuevas de enterramiento de la meseta se encuentran al lado de la aldea.  La mayoría de los funerales se celebran entre diciembre y febrero. La cosecha ha terminado, los graneros están llenos y la próxima temporada de siembra comenzará en pocos meses. Puesto que no hay trabajo en el campo, los hombres y las mujeres pueden dedicarse a otros menesteres. 

Es el momento idóneo para organizar los funerales de los que desaparecieron en los últimos meses.               

Un funeral puede durar dos o tres días y muchos visitantes vendrán a dar el pésame a la familia del fallecido. Hay que estar preparado.

Rituales fúnebres de los Dogón
Rituales fúnebres de los Dogón

El funeral Yimu Gono  

El funeral, Yimu Gono, se puede llevar a cabo bien a los pocos días o incluso varios meses después de que el cuerpo se haya depositado en el lugar de descanso, el cementerio. El propósito de los funerales consiste en el restablecimiento de la armonía entre el mundo de los muertos y los vivos. 

El alma del difunto debe ser conducida hacia el más allá.

Los más dramáticos momentos se llevan a cabo en la terraza de la persona fallecida. Previamente algunos de sus efectos personales se depositan allí. 

En caso de que fuera un notable guerrero, cazador, o cualquier otra dedicación con estatus, se realiza un maniquí de tamaño natural, al que se viste con sus ropas de uso y que se situará claramente visible desde todas partes. Algunos dignatarios y parientes cercanos a los padres, suben a la azotea y sacrifican una cabra.

Este ritual sin embargo varía en cada pueblo, en Kundu, porejemplo, la cabra es castrada antes de ser sacrificada y luego es arrojada desde la terraza al suelo. 

En YouGo Dogorou al animal no se le castra, en cambio, después de que ha sido sacrificado, quien realiza el sacrificio le despojará la piel y dejará los restos en la terraza. Después de este sacrificio de sangre llega el turno de los bailarines enmascarados y sus danzas. El propósito de estas actividades rituales consiste en sacar el alma del difunto de su casa para que pueda iniciar su viaje a la otra vida.  Los bailarines ofrecen un último homenaje al fallecido y bajan de la azotea. 

Mientras, un hijo o un hermano, permanece sólo en la terraza, se arrodilla, araña el suelo con las manos y se echa tierra sobre los hombros. Él está buscando el Kine, el componente del alma del fallecido.

El Nani la reencarnación

El fallecido, en vida, habrá escogido a uno de entre sus descendientes, normalmente al niño más pequeño, que cuando crecido, hará sacrificios a su predecesor en el altar Wagem del ritual Gorou.

El acto de la transmisión de una parte del alma a su descendiente, es el Nani, es una forma de reencarnación. Si el Nani demandado es para trasmitirlo a un bebé recién nacido se solicita que el Kine de su antecesor, el recién fallecido, regrese completo en ese pequeño niño.   


 En caso de que el fallecido deje tras de si a una viuda, el mismo ritual se lleva a cabo pero de manera diferente. Por ejemplo, el bailarín enmascarado, que será alguien desconocido y de fuera del poblado, se arrodilla en la entrada de la casa y ofrece sus respetos a la viuda que al mismo tiempo estará buscando el Kine de su difunto esposo, utiliza para ello y lleva en la mano, la calabaza que el difunto usaba repleta de aquello que le gustaba, cerveza de mijo o vino de palma, con la que espera encontrarle y atraerle, para con ello sacarle de la casa e indicarle el camino.

El funeral del Hogón de Sangha

Su funeral se celebró en el año 1985 cerca de seis meses después de su muerte. La noche anterior al primer día del funeral, se sacrificó un pollo negro y se colgó suspendido de un hilo en la plaza central del pueblo de Ogol Dah. Este es un ritual de purificación que trata de proteger los próximos acontecimientos, de la brujería. El ritual se llama Kezu. 

Funeral del Hogón de Shanga en Ogol Dah.  Ritual del Baga Bundó. 1985
Funeral del Hogón de Shanga en Ogol Dah.  Ritual del Baga Bundó. 1985 (Rituales fúnebres de los Dogón)

El festival de Dama marca el final del luto y el paso del alma de los difuntos a la tierra de los antepasados. Este ritual se lleva a cabo entre Mayo y Junio. 

Hay un pequeño y un gran Dama. El pequeño Dama se sigue celebrando con regularidad pues se trata del funeral de un solo individuo. El gran Dama sin embargo, concierne a todos los habitantes del pueblo que fallecieron desde el anterior gran Dama. Pueden pasar muchos años entre dos festivales ‘gran Dama’, de 10 a 12 años e incluso más. Antiguamente, el Dama implicaba un sacrificio humano. Obviamente esta práctica se  abandonó. 

Mascarada del Dama  

Al segundo día del funeral se celebra el ritual llamado Baga Bundó. Participan ocho danzantes con máscara Kanaga y algunos otros con máscaras de fibra que se arrodillan alrededor de una manta mortuoria, es decir, esa que se utilizó para el transporte del fallecido al cementerio seis meses antes. Depositan la manta sobre el suelo, donde la golpean con tallos de mijo. De esta manera los espíritus malignos son expulsados ​​de la manta, tras esto, los bailarines presentan sus respetos por última vez al difunto.  

El papel de la mujer durante los ritos funerarios, sin duda no es para desdeñar. Pero ellas no participan en los rituales de enmascarados. Durante la danza de las máscaras, las mujeres son espectadoras y se mantienen a una distancia considerable. La sacerdotisa de Ya Sigine es la única excepción a esta regla. Las máscaras representan la muerte y son una amenaza para su fecundidad. 

En Sangha sin embargo, el papel de la mujer durante el funeral del Hogón difiere mucho de otros rituales funerarios. Sangha Leye o de arriba, entre otros tiene a los pueblos, Ogol Leye y Ogol Dah. El ‘campo del Hogón’ está situado entre los dos pueblos. Aquí es donde la mayoría de los eventos públicos se llevan a cabo. 

Simulacros de combate masculinos alternan con muchachas imitando los bailes de máscaras. No llevan cascos ni máscaras de madera, pero sus peinados, decorados con espejos y cuentas de vidrio, representan las máscaras. Estas danzas femeninas conmemoran el origen de las máscaras. En tiempos míticos una mujer, Yayeme, descubrió las máscaras que al verlas los hombres, se apoderaron de ellas. 

el ritual Dama

Generalmente los funerales y el ritual Dama se llevan a cabo por separado. Este no es el caso del Dama en honor del Hogón en Sangha. Comienza diez días después del inicio del funeral y dura tres días. Unas diez máscaras bailarán en la ocasión. 

Pero antes del Dama se efectúa el Wala, el altar de las máscaras, que debe ser purificado. De hecho, imitando ritualmente los bailes de máscaras en el funeral del Hogón, las mujeres transgreden un tabú. Como resultado de ello, se deben tomar medidas correctivas, y aquí es donde interviene el Puro; un ritual que permite a los hombres hacer valer su autoridad sobre las mujeres. Normalmente se lleva a cabo de manera independiente de cualquier otro ritual. 

A veces los hombres piensan que las mujeres de su pueblo cometieron un delito y para repararlo, deben pagar una multa al Wala Banga, el jefe del altar de máscaras. De esta manera se paga por la purificación del altar Wala, de lo contrario, el Dama no se lleva a cabo. 

Rituales fúnebres de los Dogón
Rituales fúnebres de los Dogón

BIBLIOGRAFÍA

Juanjo Andreu

Juanjo Andreu

Profesor de Bellas Artes y comisario cientifico de arte tribal africano

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Publicado en: África, Los Dogón Etiquetado como: Burkina Fasso, Malí

Ritual de máscaras Dogón Cap. XX

abril 6, 2023 by Juan Jose martin Andreu Deja un comentario

Fetichistas estoicos y parcos

Fetichistas estoicos y parcos, sí, pero no tontos, hemos visto cómo en sus vidas todo está relacionado: el pensamiento con la palabra y ambos con los hechos. Siendo conscientes de su hábitat y posibilidades son reacios al cambio aunque no a la adaptación. Animista, el pueblo dogón con sus ritos y fetiches, creen  proteger el pueblo.

Pero sin embargo, capaces de no perder sus perspectivas, es curioso que adecuando sus necesidades a sus escasos recursos o los que se les presenten, poniendo por ejemplo en boca de Amadingue Dolo: “Los inicios de la hostelería dogón se producen a la par que se inicia la antropología francesa”.

Sea cierto o no, ellos lo aceptan de buen grado manteniendo sus improntas, donde los más jóvenes y o astutos muestran lo que se les demande aunque se pervierta concepto y orígen; no soy el más adecuado para valorarlo, por lo que voy a limitarme a relatar lo que creo fundamental y conozco, sobre tal vez lo más atractivo conocido y estudiado de su cultura, qué sé que se espera y demanda…

Ritual de máscaras Dogón
Pared fetiche en un Ginna

Ritual de máscaras Dogón

Para cualquier ritual, se necesitan objetos que lo identifiquen, un crucifijo o la talla de una virgen en nuestra cultura. Ellos también, a su manera, en la suya.                                                                                                                 

Las actuaciones de danzarines enmascarados, se llevan a cabo tras la recolección y con motivo de los rituales fúnebres del Dama, también de los funerales que se desarrollen tras los fallecimientos que se puedan producir. Estos rituales se rigen por la Sociedad de las Máscaras, Awa o Jeme. Esta sociedad reúne a todos los hombres circuncidados, sean jóvenes o viejos. Los muchachos se convierten en miembros después de haber sido circuncidados. La autoridad se establece en función de la edad. 

Ritual de máscaras Dogón
Curiosa foto de mujeres en el ritual Puro transgrediendo el tabú del Dama

Muchos miembros tienen la potestad de poder esculpir su propia máscara.  

Antes, en los tiempos míticos, la muerte no existía. En cambio, los hombres se transformaban en serpientes. Sin embargo, tras la ruptura de un precepto prohibido, los dogón se vieron expuestos a la muerte.

Hay un mito ancestral que habla de la serpiente Vida, con la que se hizo un pacto mediante el cual en prevención de las crecidas o inundaciones del Niger se le sacrificaría una virgen, pero en cierta ocasión un hechicero se enamoró de una de ellas y mató a la serpiente provocando una sequía de 7 años.

Mito que trajo el que desde entonces, en los cimientos de los poblados se emparedara una virgen, que posteriormente y ante la negativa de entregar normalmente a la niña más pequeña y la presión de los occidentales que lógicamente no lo vieron con buenos ojos, fue sustituida por una representación de la niña en terracota junto a otra de la serpiente.  Otro mito dice que al adivino le fue otorgado su poder tras ser engullido y luego deglutido por una serpiente.

La Sociedad de las Máscaras

La Sociedad de las Máscaras celebra el culto al primer antepasado que murió con la forma de una serpiente después de haber transgredido el precepto. Desde ese tiempo, la muerte se ha transmitido a los hombres a través de contagio, esto no debe confundirse con el del ancestro Lebé Seru que resucitó y que es inmortal. La Sociedad de las Máscaras está dirigida por el Wala Banga, el jefe del altar de las máscaras. 

Ritual de máscaras Dogón
 Amadingue Dolo fue el Wala Banga de Sangha. Formó parte de los informadores que trabajaron para el equipo de Marcel Griaule.  Amadingue murió en 1985.

La literatura etnográfica se refiere a la Sociedad de Awa, pero según Amadingue Dolo el nombre Awa es erróneo. El nombre correcto es Jeme. En Sigi Así que es el lenguaje secreto utilizado en la ceremonia Sigui,  Awa significa Kanaga. 

Danzante de kanaga ‘
Danzante de kanaga ‘arando’ la tierra con su máscara. K. Mijlof fotógrafo

BIBLIOGRAFÍA

Juanjo Andreu

Juanjo Andreu

Profesor de Bellas Artes y comisario cientifico de arte tribal africano

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El mito Tchi Wara de los Bamana Cap. XXIII

abril 5, 2023 by Juan Jose martin Andreu Deja un comentario

El mito Tchi Wara

Tchi Wara, es la quinta etapa. Y sin dejar la teoría, pero como hemos hecho con las anteriores, centrémonos ahora sobre todo en lo visual. Ya hemos dicho que esta es una asociación o Tòn de jóvenes agricultores, hombres y mujeres, por separado, que fomentan la integración con el propósito de obtener abundantes cosechas gracias al esfuerzo común.

Estos tocados, que a veces son también símbolo y trofeo del éxito obtenido, reflejan esa necesaria colaboración de ambos sexos para la óptima consecución de esos resultados. Son bailados en paridad, tenida la paridad como que hay cimeras masculinas y femeninas, pero unas y otras bailadas por hombres.

El mito sobre Tchi Wara,  un ser mitad antílope mitad figura humana nacido de la unión de la diosa del cielo Mousso Koroni y un espíritu de la tierra en forma de serpiente, dice que se presentó entre los humanos, usando sus astas y puntiagudas pezuñas para cavar la Tierra y cubrir las semillas. Los humanos tras observar a Tchi Wara aprendieron a sembrar y cultivar, para  luego labrar sus propios terrenos, convirtiéndose en expertos agricultores.

mito Tchi Wara
Foto de  raai.library.yale.edu.archives

Las cosechas de los Bamana

Tan abundantes fueron las cosechas de los Bamana, que sus graneros no daban a basto, tenían demasiado maíz para su propio uso. Dieron por sentado que a poco que cultivaran la Tierra les proveería siempre con exceso, por lo que no pasaba nada si se pudría o desaprovechaba el grano. Se volvieron holgazanes y negligentes, lo que decepciono a Tchi Wara que cavó un profundo hoyo ocultándose en lo más profundo de la Tierra.

Esto desidia de los humanos, resultó en malas cosechas y hambruna, y lamentaciones por haber  perdido a Tchi Wara.  Compungidos, los ancianos ordenaron que se hiciera una máscara en memoria de Tchi Wara, para solicitar su perdón y honrarlo por enseñarles cómo cultivar la Tierra.

Se han creado por ello muchos tocados elaborados en su honor, con tres formas distinguibles en función de la región en la que se produjeron, básicamente son verticales, abstractas y horizontales.

Tocados en honor a Tchi Wara

Verticales: Son por tanto más altos que anchos, y  producidos generalmente en la zona de Segú, al norte, epicentro de los Bamana.  La forma semeja un triángulo escaleno sobre todo por las características que dan al macho. Dentro de este grupo hay algunas diferencias sobre todo centradas en la región de Sikasso, donde dentro de los mismos parámetros, son algo más estilizados, con la cabeza humanizada y por tanto sin hocico.  

Tchi Wara
Entre nubes de polvo por horadar con sus ‘pezuñas’ delanteras la Tierra, destaca su cimera contra la luz del Sol, a la par que los zagales contemplan, tal vez pensando en su momento, sus evoluciones.

Observamos en este caso que estamos ante un Tchi Wara masculino, símbolo del Sol y portador del inicio de la vida, en contraposición al de la Tierra, madre de las cosas, femenino.

Estos tocados, atados sobre la cabeza, se bailan al inicio de la siembra y sobre todo al final de la cosecha, donde se premian esfuerzos y se celebra lo obtenido tras el esfuerzo.

Tchi Wara es una sociedad agrícola que fundamentalmente ofrece sus funciones en el momento de la siembra y sobre todo al finalizar la cosecha. Su emblema más habitual es un tocado con forma de antílope, en este caso macho, animal mítico, que trasmitió al hombre los conocimientos sobre la agricultura. Tchi significa ‘trabajo’, y Wara ‘animal’, con lo que una traducción sería ‘el que trabaja como un animal’, león, burro, o cualesquiera otro.

Propósito del Tchi Wara

El propósito de esta asociación es fomentar la cooperación entre los miembros para conseguir una exitosa cosecha. Normalmente emparejados, hombres y mujeres, lo masculino y lo femenino, el acoplamiento de las máscaras nos habla de fertilidad y abundancia.

El macho representa el sol, y la hembra la tierra, los cuernos del macho se representan con una elegante curvatura, siendo rectos los de la hembra, que a veces porta crías sobre el lomo.

En su abstracción esta cimera engloba al antílope, que trasmitió el conocimiento sobre la agricultura; el zorro, la sagacidad e inteligencia; el armadillo, involución contra conflictos y eficaz plaguicida; la serpiente, ser benéfico y símbolo del agua.

Abstracto: Es el estilo que se da en la zona de Bouguni, al sur, donde la mezcla de animales y la manera de plasmarlos en una misma talla, les da un aspecto peculiar.  

Son cimeras pertenecientes a grupos de edad juveniles, Ton, a las que se conoce como Sogouni que no tienen carácter religioso.

mito Tchi Wara
   Enmascarados Sogoni Koun. Foto buyafricanantiques

Sogouni Kun o ‘pequeña cabeza de antílope’ son igualmente cimeras Tchi Wara para bailar.

Estos enmascarados Sogouni kun llevan este peculiar estilo de cimeras, talladas en el estilo relativamente abstracto de la zona Bamana del sur, en la región de Bougouni. Los cuernos de antílope de las crestas se han combinado con la cabeza y el cuerpo de un oso hormiguero símbolo de resistencia y fuerza, a veces un armadillo, e incluso un zigzag simbolizando serpientes. A veces presentan figuras humanas, tal vez alusivas al andrógino Faro, deidad de la creación, de lo tangible, lo material.

Bamako

 Horizontales: Son las cimeras creadas en la zona de Bamako, también al norte.

mito Tchi Wara
  Enmascarados N’Gonzon Kun preparados para danzar    

N’Gonzon Kun es otro tipo de cimeras Tchi Wara  ‘horizontales’, en contraposición a las anteriores que son verticales, utilizadas por ciertas agrupaciones Ton de jóvenes circuncidados y los voluntarios del Gonzon en la región de Kangaba.                                                   

 Según Alisa LaGamma, 2002: 109:

“Los tocados en este estilo […] han sido designados por Zahan como Tchi Wara ‘horizontales’, la tercera de las tres categorías de tocados Bamana. Atribuye este corpus a la región de Bélédougou, que está al norte del río Níger, pero Imperato sitúa el estilo un poco más al sur en la región adyacente de Djitoumou. Imperato señala que algunas aldeas patrocinaron actuaciones de tocados abstractos verticales Sogoni koun, pero también poseían Tchi Wara horizontales, a los que se referían como N’Gonzon koun. 

Durante la década de 1990, esta atribución fue corroborada por Stephen Wooten, quien documentó representaciones de obras comparables en un pueblo a unos cuarenta kilómetros de Bamako. Wooten enfatiza la vitalidad continua de las danzas en las que obras como estas todavía se realizan para celebrar e incluso promover el éxito de los esfuerzos agrícolas de una comunidad”.

Alisa LaGamma

Ella continúa, ibíd.:110:

“Los tocados de este tipo se distinguen por sus cualidades formales, así como por su construcción idiosincrásica. Todos los demás géneros escultóricos Bamana relacionados son monoxílicos, tallados en una sola pieza de madera, pero estas obras se tallan invariablemente como dos unidades separadas, la cabeza y el cuerpo, que posteriormente se unen con grapas de hierro, clavos en forma de U o collares de metal o cuero unidos con clavos, como se ve en el tocado actual.

Zahan propone que debido a que este enfoque bipartito no fue el resultado de la necesidad técnica, refleja una intención simbólica subyacente, tal vez relacionada con la idea de unificar dos elementos separados en un diseño coherente y equilibrado”.

mito Tchi Wara
N’Gonzon Kun en Bamako. Foto Eliot Elisofon Simithsonian.

Existe una variante, de la que no conozco fotos, la Kunin N’Gonzon koun, bastante rara, en la que se ve situada en primer plano, una figura humana de pie sobre la cabeza o los cuernos del antílope. Las mascaradas Tchi Waraen las que se usaban tales tocados a menudo enfatizaban la dualidad ‘hombre mujer’; pudiendo ser curioso observar esta dualidad en el sentido de que mientras que la figura fuera femenina, el antílope lo fuera masculino, o viceversa.

Bibliografía

Fuentes

Juanjo Andreu

Juanjo Andreu

Profesor de Bellas Artes y comisario cientifico de arte tribal africano

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